...EL ROMANCE EN LA LENGUA...

¡Aviso!

Este blog contiene textos ficcionales. Todo parecido con la realidad NO es mera casualidad, es simplemente parecido.
Si usted se siente identificado con algun texto, váyase a cagar. Seguramente algo mal hizo para ser musa de la desquiciada mente de la autora.

Leé - El libro

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Buscarme

Lejos. Pero lejos lejos. Lejos como las 10 horas que tarda la vuelta de Mendoza para un porteño fanático. Lejos como el control remoto en la otra mesa de luz. Lejos como los 15 minutos que te falta correr en la cinta. Lejos.
Lejos de de todo, de mí, de él. Pero sobre todo de mí. De lo que me prometí. De lo que me quiero.
Me pegué un escopetazo en la boca del estómago y supuse, sigo suponiendo, que las horas van a ayudar a coagular la herida evitando que me desangre. Supe al instante que no, que sólo poniendo la mano y doblándome de dolor iba a sobrevivir. Y gritar. Pero eso no pude.
Por esto estoy lejos, alejada de mí. Estoy renaciendo, una vez más. Me perdoné, pero mi cuerpo todavía no se agiorna. Pagamos las consecuencias en comunidad. Hasta el gato.
Ahora sólo me duele la cabeza, probaría con un analgésico, por qué no. Lo que perdura es la lejanía, porque no se inventó aún un Ibupirac Cerca. Estoy acostumbrada a esperarme, ya voy a llegar.
Es esta sensación rara de extrañarme tanto la que no me deja ir a buscarme.

martes, 22 de noviembre de 2011

Llantismo.

Es curioso lo que descubrí el viernes.
Si, porque pareciera que ciertas personas creen que el gimnasio es un templo budista. No quiero decir que entran descalzos, más bien todo lo contrario. Se calzan las llantas cual trapito de Barrio River y way que tengan una manchita, way.
En el gimnasio se curte zapatilla limpia. Sobre todo blanca y limpia.
Obviamente las mías no se lavan desde 1992 (eran de mi madre) y eso me lleva a preguntarme si me mirarán mal por eso... (¿O será que saben que los odio a todos? ¿Saben que planeo MUY seriamente poner una bomba?)...

En fin, descubrí el temita de la zapatilla blanca. Y me dió un poco de rabia, o sea más que antes, pero digo, ¿Qué necesidad hay de gastar agua en lavar algo que no sirve más limpio que sucio? Te entiendo lo de la pollerita que dice Body Sistems, te entiendo esto de gastarte medio sueldo en un conjunto Nike para "runers" (porque Nike no hace outfeets para gimnásticas, ejem), ¿¿¿Pero las putas zapatillas de punta en blanco todos los santos días???
¿Cuántos pares tenés?

Y eso me lleva a otro gran descubrimiento sociológico:
Las minas que aman el gimnasio 1) Son solteras o 2) Viven con sus madres.

Otro día hablaremos de por qué Vicky se pone arriba de la musculosa una remera manga corta...¿No tiene calor? ¿Eso nos quiere decir? Ya habrá tiempo para eso. Ahora quería hacer una breve reflexión a cerca del, llamémosló, llantismo.

La mina triste, infrarealizada, simple... siente que la zapatilla blanca es como un Ricky Sacarni brand new. Se cree que la zapatilla hace las veces de zapato de cenicienta y por lo tanto, sería desagradable que el príncipe azul (en este caso la colchoneta azul) tocara un calzado roña. Se siente bella montada en sus llantas, como caballos blancos. Y no importa si del tobillo para arriba es un mar de chivo salado y oloroso, no importa, porque las zapatillas están blancas. Y radiantes. Y tal vez sea la única vez que alguien hable de ellas como "radiantes" y lo saben. Dusfrutan los microsegundos que les dura el salto y hacen de sus zapatillas palomas mensajeras, que volando llegan al espejo y rebotan y les devuelven una imagen idealizada de ellas mismas y las motiva y se esfuerzan por levantar más las piernas, más. Se excitan con el chivo goteándoles por el escote, por la panza, por fuera de la ropa hasta a penas rozar la media y hundirse en el algodón alcolchonado de sus Nike Sports Woman.

Hasta que la música punchi se termina y mientras yo le agradezco al díos de todos los intelectules amantes del arte, ellas se deprimen porque el reloj dió las doce y se trasnformaron en quienes realmente son. Y hieden. Y se ven incogibles.
"Elongamos". Yo calculo los segundos para huir... y sumo puntos a mi idea de esconder una calibre 32 en la cartera. Ellas se miran con desdén. Hasta mañana a las siete, pondrán la vida en stand by.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Obesidad

La obesidad (y su familia) es (son) el problema del siglo, dicen. Es una epidemia, leemos en la Para Tí. Mi madre se indigna cuando vé a una gorda tomando Coca y comenta, "ves, es evidente que tiene un problema". En fin.
Si la hipótesis es correcta, o semi-correcta, pasamos a la prótesis. Es decir:
"Si la obesidad es el problema del siglo, entonces las soluciones para la obesidad son el negocio del siglo".
Dieta Club, Alco, Ravena, El Té del Doctor Ming, el Escalator, El Abdominator, el Cagadetor, las zapatillas mágicas que adelgazan, Megatlón, Sport Club,todos los gimnasios barriales, todos los edificios con gimnasio, las viandas de 22 calorías, bla bla bla, todos ellos se estan llenando de oro. Pero ponele que bueno, laburan... o por lo menos tienen buen márketing... pero qué pasa? Quién más está recontrasuper ocupado con la new epidemi, la 11ava plaga que mandó Dios eh??

Las nutricionistas de la obras sociales.

Y un poco también los clínicos por el tema del colesterol y la diabetes.

Hablo de ORO. De meses de espera para tener un turno de mierda.

Y uno dice, bueno, pero laburan. ¡No! NO laburan, MIENTEN.
Y digo mienten porque, y esto es a lo que iba, hace 13 años que mi madre me declaró gorda y hace 13 años que en las balanzas de los médicos peso 2 kg más que en mi casa.
¡¡¡¡Nos hacen creer que estamos recontra excedidos para que sigamos yendo!!!!
Loco, en mi caso esos 2 kilos que me suman hacen la diferencia entre el normopeso y el sobrepeso. Y NO es MÍ balanza porque es NUEVA y es la balanza de Cormillot, asi que pesa bien. Y NO me estoy pesando en diferentes horarios del día porque me acabo de pesar y es de noche y NO tengo esos 2kg que me achacan.

ASI QUE SE VAN TODOS A LA CONCHA DE LA GORDA. De ahora en mas, haganme caso, restenle 2kg a cualquier pesada médica. Farmacias no sé porque ni da pesarse con ropa.

Después me cuentan si no tengo razón.

martes, 8 de noviembre de 2011

Teen 4ever.

Mi prima Cande tiene diez. Bah, los cumplió la semana pasada. Mi prima Cande, al igual que su hermana mayor, tiene Facebook.
Todos sabemos, si no en teoría en la práctica, de la etapa lésbica de las adolescenes y/o pre-adolescentes....No, pero eso es después, en la secundaria. Hablemos de la amistad a los diez. Mi prima Cande nos permite hacer un estudio sociológico directo otrora imposible a través de su interación muro-muro con otras teens.
Mensajes como: "Nos bems mañiana en la eskuela", aparencen. O "Fuee regrasiozo lo k pasa en hibrit oy" (mi prima va al Buber). Hay varios felices cumpleaños por razones obvias, hay fotos y links a juegos a los que por miedo a hackers temibles no entraría.

Sonriendo, rememorando épocas pasadas, salgo del perfil de Cande y voy a la página principal. Grande fué mi consternación al ver una conversación muro-muro entre dos contactos facebookeanos de MI edad. "Sos una negra chingona, decile que a la noche le sacas el limpia vidrios", le dice una a la otra. "Callate putañera, qué hablas si tenes más cagazo que balcones", le responde...Y entonces, presa de la curiosidad, entro al perfil de contacto A. ¡Ah no! Era un cementerio de mensajes Candelísticos o diezanísticos entre mujeres que menstruan hace 15 años. Ahí ya no me pareció tan smile worthy y más bien me dieron ganas de llorar.

Conclusión: Si tenes más de diez años y sentís el impulso de mandarte mensajes coficados muro-muro con una amiga de tu misma edad, una de dos: o te suicidas y nos haces un bien a todos (tus toallitas menstruales SIGUEN contaminando el mundo y ya probaste no valer la pena) o te conseguis un cuarto en el Moyano y pedis que te encadenen hasta que alguien te saque las ganas de postear pelotudeces, así tengan que recurrir a la lobotomía.

Amen o como dicen los Les Luthiers, amen lo menos posible (entre pseudoteens).