...EL ROMANCE EN LA LENGUA...

¡Aviso!

Este blog contiene textos ficcionales. Todo parecido con la realidad NO es mera casualidad, es simplemente parecido.
Si usted se siente identificado con algun texto, váyase a cagar. Seguramente algo mal hizo para ser musa de la desquiciada mente de la autora.

Leé - El libro

jueves 17 de marzo de 2011

Reciclaje.

Yo sabía que esa foto me sonaba de algun lado.... Lo peor es que son de la misma editorial.
La Cazadora de Astros es del 2007, la Maestra de la Laguna del 2010. ¿Sabía Gloria V. Casaña que su portada no era solo... suya?





Increíble, ¿no?

miércoles 16 de marzo de 2011

Volver

¿Y si no vuelvo?

Se siente tan bien acá… tan… cómodo.

Estoy harta de vivir en la casa de mis papas, no tengo libertad para nada. Andá, vení, llamame, contame. No más de dos amigas, no más de las dos de la mañana. No más que amigos. Encima mi hermano hace lo que quiere, a él nunca le dicen nada. Los odio.

No les dije dónde iba. Ni les dije con quién. Sólo que el fin de semana largo lo iba a pasar afuera y chau. Cerré la puerta de mi pieza y me fui. Mi papá me gritó que no volviera. Él me esperaba en la esquina, con la moto. Es más grande y vive solo, eso es lo que me gusta de él, que sea independiente. Y la diferencia de edad no es un problema para mí, bah, para ninguno… charlamos de igual a igual, entre nosotros no hay diferencias.
Me trajo a su casa, me hizo la cena… paseamos por la ciudad, tomamos sol en el parque. Fuimos al cine. Me dio vergüenza decirle que no tenía plata pero a él no le molestó seguir invitándome.

Por eso pienso en no volver. Decirle que me quedo a vivir acá para siempre… o por un tiempo. Irme a dormir tarde, comer papas fritas, hacer la siesta sin culpa. Cojer a los gritos. Él llegaría a la noche y yo lo estaría esperando para cenar, iríamos a pasear a la noche, a tomar un helado… Ser grande, libre, eso.

No me preguntó si quería quedarme, eso es cierto también. Tengo 17, supongo que no estaría del todo bien visto que me lo propusiera. Mis papas seguro harían un escándalo, no porque quieran que yo viva con ellos, no. Únicamente les preocupa el qué dirán, cuidar las apariencias, eso. Me tienen hasta acá. Que estudie, que trabaje… ¿Qué va a decir la Tía Clarita si viene a tomar un mate a casa a las tres de la tarde y vos seguís en camisón? Qué se yo qué va a decir, ¡Qué me importa! La quiero ver a ella levantada a las nueve cuando se fue a dormir a las siete de la mañana… sí, me gusta ir a bailar, ¿y qué? A él también le gusta.

No, yo no vuelvo. Le voy a decir que me quedo. Habrá que ir a buscar el resto de mis cosas, pero ya habrá tiempo… listo, la decisión está tomada. Total... nadie me va a extrañar.

jueves 10 de marzo de 2011

La Advertencia

Paradas en el anden del subte B, estación Carlos Gardel, una le dice a la otra algo así como "Si te vas te vas a quedar sin amigas...". Denota el cargo informal de lider positiva de un grupo de adolescentes, pero no es cierto. No es cierto que sea positiva, digo. Permanece inmutable mientras pequeñas torturas se perpetúan contra las más débiles, se sonríe por lo bajo. Todavía no le da el cuero para ser una yegua, pero cualquier testigo se daría cuenta que poco le falta para llegar. Hay otra más dando vueltas en ese momento, pero no aporta a la conversación, sólo está. Cuando termina de pronunciar su advertencia, se la queda mirando, intenta subyugarla. Se siente conforme con su actuación, sabe que cumplió con lo que su madre esperaría de ella. "Pobrecita, está tan sola... tiene problemas esa nena, convencela de que se quede" le diría en la cena cuando le contase lo de la tarde. Ella no piensa que la otra tenga problemas, verdaderamente no piensa en nada, no le interesa. Lo que pasa, y esto sí lo sabe y muy bien, es que necesita adeptas, seguidoras, admiradoras. Miembros débiles del grupo que legitimen su poder, carnada para las más crueles, seguir a salvo en su esquina pseudo angelical.
No le caen bien las retovadas. ¿Irse? ¿Irse a dónde? Ilusa la que crea que puede escapar de la burbuja judía. A los 17 años no hay a dónde ir. Aunque siempre está el afuera. Ese afuera goy y peligroso, dónde habita el SIDA y la gente festeja carnaval. El afuera donde los varones tienen esa pielcita fea y las familias son antisemitas y festejan Navidad. El peligro esta afuera. Irse no es una opción y menos, mucho menos, siendo tan débil e inestable como ella. No le miente cuando le dice que va a quedarse sin amigas. Empieza a entender el mundo, o mejor dicho, las relaciones humanas como dicotómicas. Supone que el placer de aplastar es igual al placer de ser aplastado, ¿Quién es ella para definir qué le gusta a cada uno?
La otra no contesta. Internamente maldice (una vez más) a dios por hacerla viajar en el mismo bubte que Melisa. Siente que no se merece la tortura de aguantarla. ¿Qué sabe ella de amistad? y lo que es peor, ¿qué sabe ella de su vida? Y si por alguna razón su profecía fuera cierta, nada la haría más feliz que quedarse sóla en casa con sus libros. Odia profundamente a sus padres por obligarla a ir con ellas, piensa escaparse y hacer otras cosas, leer, ir al cine... no lo pensó bien, pero sabe que no más. No más nada de eso. Presiente que la vida tiene otros matices, no le importa el costo. No es cierto, sí le importa el costo, no es valiente, es una nena de 17 años. Lo que pasa es que lo que cuesta, es quedarse. Huír no, huír da miedo, pero no cuesta. Se mantiene callada porque la experiencia le indica que responder es sinónimo de seguir escuchándo la insoportable voz de pito sermoneándola a cerca de lo que debería hacer. Tal vez hasta le cante Aladdín para mostrarle lo bien que le va en la clase de canto y sugerirle que vaya a ver su a profesora para aprender a respirar, no sería la primera vez. Se pregunta por qué la gente la escucha. Le da verguenza ajena la mayoría del tiempo, y tal vez ese haya sido el principal motivador... ¿Cómo permanecer en un lugar dónde se admira eso?
El subte llega a Medrano. Se acerca a la parada sintiendo el aire de la libertad. Chau, le dice tímidamente, ignorando activamente a su tocaya Tamara que estuvo parada como guardaculo todo el viaje. Chau Nabel, escucha que le responde. Se cierran las puertas del subte y en ese mismo momento, como por arte de magia, una burbuja invisible se empieza a fisurar.

miércoles 9 de marzo de 2011

Yummy

-A propósito de su nuevo modelo de Yummys multicolores, ¿Qué nos puede decir del arte de hacer Yummys?
-Bueno, vos lo dijiste... es un arte. Hay que dedicarle la vida, no es para cualquiera, hay mucho charlatán en este negocio. Yo me dedico a esto desde siempre, nunca hice otra cosa.
-Se podría decir que es un maestro del Yummy, entonces.
-Jaja, que ocurrente. Bueno, no sé si maestro. Por suerte mis clientes son bastante fieles y me dan motivación para seguir. Los Yummys son una cosa muy importante para la sociedad ¿sabes? Muy importante. Mucha gente me quiere copiar.
-¿Le robaron la fórmula alguna vez?
-Si
-¿Quienes?
-Mis alumnos.
-¡No me diga! ¡Robarte la receta de los Yummys al rey del Yummy!
-Así como lo escuchas. Y no es tanto que me roben la formula original, me molesta que no aporten a crear nuevos y mejorados sabores.... ¿Qué nos queda sino? Comer Yummys siempre iguales... no, es imperdonable.
-Cuánta sabiduría... ¿Y sigue enseñando ahora?
-No. El que quiera Yummys que me compre a mí, esa es mi filosofía.
-Ah... que bien... y ¿No le salió competencia?
-Si, siempre hay. Los Yummys importados sobre todo. Pero la gente sabe. Mis Yummys son los más ricos, los mejores para masticar... Hoy los jóvenes creen que el Yummy es una golosina, van al kiosco y piden Yummys y chau, se acabó. Y no, no es así. El Yummy es mucho más que una goma con formita.
-¿Mucho más?
-Bueno, un poco más.
-Claro... bueno, le agradecemos. Nuestro seis lectores suscriptos van a estra encantados con su nota, gracias por recibirnos.