Me volvería loca si no supiera que su partida es temporal. Incluso así tengo el corazón roto, como Penélope que sabe que no espera en vano pero que igual, se la pasa sufriendo.
Los ruidos de la calle ahora son perceptibles. Tengo miedo. ¿Yo miedo de estar sola? Si. Fácilmente me acostumbre a la seguridad de tenerlo cerca y ahora soy más desamparada que Tamara.
No descubro el tremendo amor cuando me falta, no. Soy de las escépticas recuperadas, de las que tuvieron que aceptar mordiéndose el orgullo que no todo en la vida es castigo. No sé cuándo pasó que empecé a ser esta que escribe.
O que ya no escribe y desea desesperadamente poder hacerlo.
No sé si es posible volver a Penélope por cuatro días... y tampoco sé si alguna vez fuí más Penélope que ahora.
Sí quiero contarles que cuando me toque ir a un cumpleaños en un boliche y se me acerque el más imbécil de todos los flacos a preguntarme "a qué me didico" o "qué hago de mi vida" al pergamino de mis actividades cotidianas, le voy a adosar "mujer de..".
4 comentarios:
Es una lástima que hayas abandonado el blog. Me encantaba leerte.
Hola! A mi también me da lástima, estoy ocupada con otras miles de cosas, pero no descarto retomarlo en algún momento... te puedo vender un libro para que me leas siempre?? jaajaj! Un beso!
Demasaido cruel de tu parte. Y cuando lo termine de leer qué? Pasame el link :)
jaajajajaj pobre... pero eso pasa siempre!! No te preocupes, vas a ver qué vas a volver a leer cosas mías!!!
El link para comprar el libro?
No! escribime un mail y arreglamos, es más casera la cosa!
taminabel@gmail.com
Saludos!
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