No importa que se estrene mi obra y que la producción me insuma las cuatro horas libres que tengo por día, lo que SI importa es que estoy gorda. Y entonces hago dieta. Si total comer mal y comer bien tardan el mismo tiempo... ¿No? Uno pensaría. Pero después se da cuenta de que tiene que ir al supermercado porque no tiene ni un solo producto light en su casa y eso sí, amigos, ocupa tiempo y sobre todo, preocupación porque, ¿cuándo mierda voy a ir al supermercado? y sobre todo ¿cómo se supone que haga dieta si no tengo ni queso descremado? Y entonces empieza la lucha en la mente.
Y después entro a mi casa pensando homesweethome y ahí se abre otro capítulo señores. Y sobre todo señoras.
Cada vez que abro la puerta y veo esa maldita alfombra mugrosa siento morir. MORIR. Y revoleo cuanto bártulo tengo y me dispongo a encontrar un departamento digno de recibirnos a China y a mí. Eso me ocupa como mínimo, una horita y media. Y como no tengo plata para mudarme, termino frustrada y con la vista a la miseria. Entonces me dispongo a ahogar mis penas en grasas trans, pero recuerdo que estoy a dieta. Voy a la cocina en búsqueda de dos tristes tostaditas light y atisbando los platos sucios empiezo a sospechar que de ahí viene el olor a prodrido. Segunda vez en el día que siento morir. Más vale suicidarme.
Supero mis pusiones suicidas siendo casi las 8. Y me doy cuenta que en las dos horas que llevo fuera de la oficina no hice nada productivo. Ni escribí, ni corregí, ni me ocupé de la producción. Entonces me viene la culpa. Y encima me tengo que tomar un cohete a lo de Fer. Lo único que me da un poco de alegría es que me gusta el libro que estoy leyendo y la voy a pasar bien en la horita de paseo en 24. Lo demás es todo desgracia.
No sé si bañarme o no, y siempre decido que mejor no. Así estoy en composé con mi casa, mis platos y mi alfombra... hedemos igual. El gato desde ayer que no tiene alimento y le tiré una lata de atún berreta pero le dió diarrea. Y me quedan pocas piedritas. Y me tengo que ir.
Y no hice nada. Y lo poco que hice fué al pedo. Y esto es un asco.
Y encima, encima, Fer me va a decir que llegué tarde.
Pero whait! cuando las cosas no podían ponerse peor, a mi se me ocurre comprar 4 madejas de lana y empezar a hacer boinas para todo el mundo.
Esto no da para más.
Y después entro a mi casa pensando homesweethome y ahí se abre otro capítulo señores. Y sobre todo señoras.
Cada vez que abro la puerta y veo esa maldita alfombra mugrosa siento morir. MORIR. Y revoleo cuanto bártulo tengo y me dispongo a encontrar un departamento digno de recibirnos a China y a mí. Eso me ocupa como mínimo, una horita y media. Y como no tengo plata para mudarme, termino frustrada y con la vista a la miseria. Entonces me dispongo a ahogar mis penas en grasas trans, pero recuerdo que estoy a dieta. Voy a la cocina en búsqueda de dos tristes tostaditas light y atisbando los platos sucios empiezo a sospechar que de ahí viene el olor a prodrido. Segunda vez en el día que siento morir. Más vale suicidarme.
Supero mis pusiones suicidas siendo casi las 8. Y me doy cuenta que en las dos horas que llevo fuera de la oficina no hice nada productivo. Ni escribí, ni corregí, ni me ocupé de la producción. Entonces me viene la culpa. Y encima me tengo que tomar un cohete a lo de Fer. Lo único que me da un poco de alegría es que me gusta el libro que estoy leyendo y la voy a pasar bien en la horita de paseo en 24. Lo demás es todo desgracia.
No sé si bañarme o no, y siempre decido que mejor no. Así estoy en composé con mi casa, mis platos y mi alfombra... hedemos igual. El gato desde ayer que no tiene alimento y le tiré una lata de atún berreta pero le dió diarrea. Y me quedan pocas piedritas. Y me tengo que ir.
Y no hice nada. Y lo poco que hice fué al pedo. Y esto es un asco.
Y encima, encima, Fer me va a decir que llegué tarde.
Pero whait! cuando las cosas no podían ponerse peor, a mi se me ocurre comprar 4 madejas de lana y empezar a hacer boinas para todo el mundo.
Esto no da para más.
3 comentarios:
Me vas a hacer una boina? Califico dentro de todo el mundo.
Dale, te hago... pero mirá que no es muy de nene eh... te puedo hacer un gorrito más masculino. Pero después del estreno, eso sí!!!!
Ayyy Tami!! Describiste perfecto lo que me pasa!Qué bueno que pasé por acá... hace mucho que no te leía... Un beso enorme!
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