Mi madre siempre tuvo en mente un futuro muy... específico para mí. Supongo que no calculó que en algún momento de mi existencia fuese a animarme a pensar por mí misma y a complicarle los planes. Ah, no. Pero mi madre no se rinde. No. Es paciente, es perceberante. Aceptó con hidalguía mis tres años de soltería, sonrío en la foto de mi cumple de 25 a pesar de estar muriendo por dentro: 25 y todavía sin hijos. Mi abuela, de más está decirlo, es su mentora y mano derecha. Sangre de mi sangre, dirían de la otra si pudieran soportar estar orgullosas mutuamente.
Calculo que el discurso, interno y externo, siempre fué que"La Gorda (o sea, yo) está buscando. No se va a confrmar con lo primero que encuentre..." aunque claro, sin mucha convicción.
Hasta que pasó lo impensable, lo innenarrable: Me enamoré de un goy. Y para colmo de males, se me ocurrió presentarlo.
Sinceramente me sorprendió lo bien que mi madre y abuela se tomaron la noticia. "Si vos estás feliz, yo estoy feliz" me dijeron cada una por separado. Wow, pensé. Estaban tan angustiadas con mi soltería que ahora no cuestionan con quién la rompo... wow.
Había pasado un tiempo de la noticia.. de hecho ya había dejado de ser noticia. En la mesa de mi casa se hablaban de otras cosas hacía por lo menos dos semanas. Llegué sola al cumple de mi hermana porque Fer había viajado a Misiones. Estaba de un humor espantoso y sobre todo, no quería en absoluto fumarme una cena familiar... Desde que entré escuché demasiado ruido. ¿Amigos de mi hermana? Imposible, mi tortugo Cristobal hace más sociales. ¿Quién vino a esta cena?
Cuando llegué al patio estaban todos sentados a la mesa. 17 judíos mirandome, entre ellos mi madre, mi abuela y Marta Eidman, la madre de Diego Eidman. "Dieguito"es un ser de esos encantadores que sisean y cada tres palabras mandan una en idish. Me esperaba parado al lado del único lugar libre que quedaba en la mesa.
¿Qué queresh tomar, Tamara?
"Una fonoaudióloga para vos y un taxi a Misiones para mí". No, mentira. "Coca", le dije.
Respiré hondo y entendí todo.
No importa cuán imbéciles, siseosos o insoportables a la vista sean, un nieto judío, es un nieto judío.
12 comentarios:
en algunos ahora el antes no existe y llegan a cometer acciones aberrantes, casi absurdas, para reafirmarlo. menos mal que uno es como uno.
muy bueno.
saludos, s.-
Loved it!
Vientos: Siempre hay que ser como uno!!!
Lula: Gracias!!!
Uno termina identificandose con la mesa de 25 judios... por la garra que le ponen vió?
Que raro que no se haga cargo de la parte que le toca. Sobre todo porque su nombre y origen aparecen muy claramente definidos en el texto. Identifíquese con los judíos nomás... tendrá que aprender varias palabras mpas en idish para estar a la altura de Dieguito Eidman.
Es al revés, es súper lo que me hago, pero como no me gusta que anden por ahí presentándote otras opciones, me da ternura que le pongan tanta garra al asunto.
Bueh.... salí del paso, si podes... ;-)
El día que las religiones dejen de separar al mundo... bueno, imaginen.
PD: "Perceberante" suena como el nombre de algún caballo mitológico, pero seguramente habrás querido decir otra cosa ;-)
Penélope: cuánta empatía! A mí me tocó estar del lado goi del asunto. El tema es que no sabía que era goi y me lo fui enterando de la mano de mi suegra. Para colmo, vengo con portación de apellido: Montoto. Junté tanto material, que abrí un blog para contar todas las historias:
http://orgullogoi.blogspot.com
Muy bueno tu blog. Te sigo leyendo!
Bienvenida!!! No te envidio nada, supongo que ya lo sabes.... ahora paso por tu blog. Un beso y nos estamos leyendo!
Penelope
hace mucho que no entraba al blog
me senti muy identificada con este texto y me rei bastante, te banco loca!
es verdad q vas a escribir un libro?
besos y exitos en todo lo que te propongas nena!
La mejor de las ondas para vos
Lara
Hola!! Bienvenida devuelta!! Es verdad que voy a imprimir un libro, cuando lo tenga te vas a enterar!!
Mil gracias por la buena onda!
Un beso
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