Curiosa la vida. Curioso el amor, el arte, la imaginación, la creatividad. Curiosa la inspiración.
Sentada en su casa, cenando sola, pensando en dios sabe qué, escuchó el brrurm, algo similar al ruidito de messenger, sonando adentro de su cabeza.
Una idea. Una imagen.
Las mejores cosas llegan así, pensó. De la nada. Sin esperarlas. Son las musas, los objetos deseados los que nos permiten recibir esas luces. La creatividad absoluta, la cúspide de lo personal, lo más maravilloso de la vida.
No es del todo falaz decir que la inspiración viene y se va, lo que es errado sentarse a esperarla. Hay que amar, pensó... aseguró, nuestra protagonista. Hay que amar y llorar y sufrir. Hay que extrañar la inspiración para atraparla al vuelo cuando vuelve. Hay que encontrar una musa, o varias si es posible y dejar el cuerpo y la mente en el deseo de poseerla.
Apasionada con lo nuevo, notó que la cena no tenía sentido. Se la había ido el hambre, la sed, el sueño... La pasión había retomado su curso, había vuelto a visitarla. El amor no todavía, pero tal vez no era tiempo, quiso pensar.
Poco la separaba de su medio, de su forma. Sabía de repente qué hacer, cómo hacer. Tan claro...
A veces saber da miedo. A ella le daba, al menos. Sacó de la mesa, lavó los platos. Dió un par de vueltas más y entonces sí, ineludiblemente, se puso manos a la obra.
lunes 31 de mayo de 2010
martes 25 de mayo de 2010
La Intención
Hoy es martes 25 de mayo, feriado nacional. Mi grupo decidió que sería una buena idea juntarse a hacer un trabajo práctico a las dos de la tarde en la casa de uno de los chicos, en Olivos.
Cualquier lector desprevenido pensará que antes que eso es mejor tener apendicitis, pero en este caso, este plan para mí era fantástico: resulta que en mi grupo está él.
Nos conocimos en la facu, hace varios meses. Tuvimos una relación cordial al principio, y como siempre pasa, nos fuimos familiarizando con el otro hasta casi hacernos amigos. Bah, amigos. No sé, compañeros amistosos. Nos conocemos hace mucho, dije, pero la semana pasada nos tocó por primera vez compartir un grupo, y se sabe, no hay mejor momento para la socialización que reunidos haciendo un trabajo práctico.
Ir hasta Olivos un feriado no me parecía de lo más divertido, pero lo mejor del caso y la estrategia del día consistía en que él vive a pocas cuadras de casa, o sea que la vuelta desde Olivos, iba a ser clave.
Me levanté temprano, nerviosa como estaba, me cambié setenta veces de ropa, me peiné, me despeiné... Me decidí por un look casual, relajado, nada pretencioso.
Viajé hasta olivos. Hicimos el trabajo. No paramos para comer, no paramos para charlar. No paramos. A las siete de la tarde, finalmente, terminamos. Y llegó el momento, el momento crucial.
Yo (a todos): ¿Para dónde van?
Todos: blá blá
Él: Yo tengo el auto en la otra cuadra.
Yo: (Esperando la invitación) Ah... Bueno, yo voy para allá (para el otro lado) a tomarme el 15.
Él: Bueno, chau, nos vemos el jueves.
Podría haberle preguntado si iba para su casa. Podría haberle pedido que me lleve. Podría haber hecho muchas cosas.
Pero no.
Hay cosas, hay gestos, hay intenciones, que no se pueden pedir.
Cualquier lector desprevenido pensará que antes que eso es mejor tener apendicitis, pero en este caso, este plan para mí era fantástico: resulta que en mi grupo está él.
Nos conocimos en la facu, hace varios meses. Tuvimos una relación cordial al principio, y como siempre pasa, nos fuimos familiarizando con el otro hasta casi hacernos amigos. Bah, amigos. No sé, compañeros amistosos. Nos conocemos hace mucho, dije, pero la semana pasada nos tocó por primera vez compartir un grupo, y se sabe, no hay mejor momento para la socialización que reunidos haciendo un trabajo práctico.
Ir hasta Olivos un feriado no me parecía de lo más divertido, pero lo mejor del caso y la estrategia del día consistía en que él vive a pocas cuadras de casa, o sea que la vuelta desde Olivos, iba a ser clave.
Me levanté temprano, nerviosa como estaba, me cambié setenta veces de ropa, me peiné, me despeiné... Me decidí por un look casual, relajado, nada pretencioso.
Viajé hasta olivos. Hicimos el trabajo. No paramos para comer, no paramos para charlar. No paramos. A las siete de la tarde, finalmente, terminamos. Y llegó el momento, el momento crucial.
Yo (a todos): ¿Para dónde van?
Todos: blá blá
Él: Yo tengo el auto en la otra cuadra.
Yo: (Esperando la invitación) Ah... Bueno, yo voy para allá (para el otro lado) a tomarme el 15.
Él: Bueno, chau, nos vemos el jueves.
Podría haberle preguntado si iba para su casa. Podría haberle pedido que me lleve. Podría haber hecho muchas cosas.
Pero no.
Hay cosas, hay gestos, hay intenciones, que no se pueden pedir.
Etiquetas:
narracion
Concurso Oximoron, ganamosssssss!!!!!
Queridos lectores, les quería contar que el señor Bufón y yo, hemos ganado el segundo y tercer puesto del concurso de Oximorón. Aca el link para que vean las fotos.
Gracias, gracias.
Gracias, gracias.
lunes 24 de mayo de 2010
Epifanía
Reunida hoy con mis amigas las Peques, como un rayo luminoso, una epifanía se me apareció.
Entendí todo. O mejor aún, encontré mi lugar en el mundo, la forma de dejar de girar y girar eternamente en un espiral que termina en un único y pequeño centro.
Cómo es posible que tantos años, tantos, hayan pasado y yo sumida en este lugar tan estrecho, cómo. Una mujer de mundo, sofisticada, siempre demasiado mayor en opinión de la franja coetárea. Cómo se me pudo pasar, no lo sé. Me lo pregunto y no lo entiendo.
Amigas: dejen en paz a los solteros. EL FUTURO, ESTÁ EN LOS DIVORCIADOS.
(El problema son los borregos, claro. Pero para eso hay una madre baqueta que se ocupa de ellos, ¿no? Y si el cuarentón está bien mantenido, BINGO).
Siento que gané algo, en serio.
Entendí todo. O mejor aún, encontré mi lugar en el mundo, la forma de dejar de girar y girar eternamente en un espiral que termina en un único y pequeño centro.
Cómo es posible que tantos años, tantos, hayan pasado y yo sumida en este lugar tan estrecho, cómo. Una mujer de mundo, sofisticada, siempre demasiado mayor en opinión de la franja coetárea. Cómo se me pudo pasar, no lo sé. Me lo pregunto y no lo entiendo.
Amigas: dejen en paz a los solteros. EL FUTURO, ESTÁ EN LOS DIVORCIADOS.
(El problema son los borregos, claro. Pero para eso hay una madre baqueta que se ocupa de ellos, ¿no? Y si el cuarentón está bien mantenido, BINGO).
Siento que gané algo, en serio.
Etiquetas:
en primera persona
jueves 20 de mayo de 2010
Lucrecia y Lucrecia La Segunda
Mi abuela Kuki, entre muchas otras cosas (la principal el amor por el teatro) me legó el gustito por la botánica. Eso explica mi (ojala fuera un) rainforest en el balcón y la promesa que siempre hago con la real intención de cumplir, a todos los recién mudados, "te voy a regalar una planta". A veces lo cumplo.
Mi abuela es una enamorada de los jacarandá y de los palos borrachos con flor blanca. Hay pocos en la ciudad, la gran gran mayoría son de flor rosa. Las semillas de los palos borrachos, estan adentro del algodón que se cae del fruto, los parques se llenan cuando es temporada y cuando yo era chica, mi abuela me llevaba al parque a buscar semillitas de palo borracho de flor blanca (o rosa en su defecto) y de jacarandaes (vienen adentro de esa maraquita redonda, o de forma de corazón, negra, que está en toooodos lados cuando empiezan a caerse).
Llegábamos a su casa y plantábamos las semillitas. Así aprendí la mejor forma de hacerlo y cómo proteger al brote cuando a penas sale. La experiencia de plantar porotos con un papel secante en la primaria, fue literalmente un poroto para mí que lo venía haciendo desde que tenía 3 y de verdad!
Algunos años atras, paseaba por dios sabe dónde y vi una plantita en un vivero que nunca había visto antes. Tenía unas flores blancas estilo aljaba, y de adentro, le salía una florcita igual, pero más chiquita y de un rojo precioso. Era una flor doble. La compre, claro. En ese momento vivía con mis viejos y la planté en tierra, en el jardín (by the way, no saben lo que era ese jardín). Cuando me mudé me traje algunas plantas, pero esa, Lucrecia digámosle, estaba tan hermosa y tan vital que no me dió el corazón para ponerla en una maceta. Se la dejé a mi madre, junto con mis amadas tortugas, para que viviera una larga vida en el jardín.
Poco tiempo después, paseando por otro lado (o tal vez por el mismo, who knows?) volví a encontrar la planta. Me la compré y la traje al balcón. Lucrecia La Segunda vive conmigo desde entonces, en invierno, en verano, sin Sila, a pesar de Sila....
Resulta que la semana pasada, adentro de algunas florcitas de Lucrecia La Segunda, aparecieron semillas. O eso me pareció. No podía creerlo, ¡¡Lucrecia La Segunda ya era un proyecto de madre!! (las plantas tienen que tener una cierta edad para dar semillas). Saqué las tres semillas, las limpié y las sequé y obviamente, se las regalé con mucho amor a mi abuela. Había buscado una Lucrecia La Tercera para regalarle y no había encontrado, esta era la oportunidad. No sé si las plantó, pero fui a lo de mis viejos a revisar a Lucrecia, y encontré más semillas. Estas si me las quedé yo.
Por primera vez en mi vida, sola en MI cocina, puse en práctica lo que mi abuela Kuki me enseñó, veinte años atras. Seguí todos los pasos, tal como se debe. Me vinieron a la mente esas historias y ese sentimiento extraño que uno tiene cuando después de terminar de plantar, cuando se cierra el nylon con la macetita adentro, surge en la imaginación la forma futura de ese arbol o esa planta, la ansiedad por ver un brote, por comprobar si hubo suerte.
Así, depronto me di cuenta que yo también broté y sin pensarlo, sin razonarlo, sin darme cuenta, me convertí en una planta madura, que entre otras cosas, da semillas.
Mi abuela es una enamorada de los jacarandá y de los palos borrachos con flor blanca. Hay pocos en la ciudad, la gran gran mayoría son de flor rosa. Las semillas de los palos borrachos, estan adentro del algodón que se cae del fruto, los parques se llenan cuando es temporada y cuando yo era chica, mi abuela me llevaba al parque a buscar semillitas de palo borracho de flor blanca (o rosa en su defecto) y de jacarandaes (vienen adentro de esa maraquita redonda, o de forma de corazón, negra, que está en toooodos lados cuando empiezan a caerse).
Llegábamos a su casa y plantábamos las semillitas. Así aprendí la mejor forma de hacerlo y cómo proteger al brote cuando a penas sale. La experiencia de plantar porotos con un papel secante en la primaria, fue literalmente un poroto para mí que lo venía haciendo desde que tenía 3 y de verdad!
Algunos años atras, paseaba por dios sabe dónde y vi una plantita en un vivero que nunca había visto antes. Tenía unas flores blancas estilo aljaba, y de adentro, le salía una florcita igual, pero más chiquita y de un rojo precioso. Era una flor doble. La compre, claro. En ese momento vivía con mis viejos y la planté en tierra, en el jardín (by the way, no saben lo que era ese jardín). Cuando me mudé me traje algunas plantas, pero esa, Lucrecia digámosle, estaba tan hermosa y tan vital que no me dió el corazón para ponerla en una maceta. Se la dejé a mi madre, junto con mis amadas tortugas, para que viviera una larga vida en el jardín.
Poco tiempo después, paseando por otro lado (o tal vez por el mismo, who knows?) volví a encontrar la planta. Me la compré y la traje al balcón. Lucrecia La Segunda vive conmigo desde entonces, en invierno, en verano, sin Sila, a pesar de Sila....
Resulta que la semana pasada, adentro de algunas florcitas de Lucrecia La Segunda, aparecieron semillas. O eso me pareció. No podía creerlo, ¡¡Lucrecia La Segunda ya era un proyecto de madre!! (las plantas tienen que tener una cierta edad para dar semillas). Saqué las tres semillas, las limpié y las sequé y obviamente, se las regalé con mucho amor a mi abuela. Había buscado una Lucrecia La Tercera para regalarle y no había encontrado, esta era la oportunidad. No sé si las plantó, pero fui a lo de mis viejos a revisar a Lucrecia, y encontré más semillas. Estas si me las quedé yo.
Por primera vez en mi vida, sola en MI cocina, puse en práctica lo que mi abuela Kuki me enseñó, veinte años atras. Seguí todos los pasos, tal como se debe. Me vinieron a la mente esas historias y ese sentimiento extraño que uno tiene cuando después de terminar de plantar, cuando se cierra el nylon con la macetita adentro, surge en la imaginación la forma futura de ese arbol o esa planta, la ansiedad por ver un brote, por comprobar si hubo suerte.
Así, depronto me di cuenta que yo también broté y sin pensarlo, sin razonarlo, sin darme cuenta, me convertí en una planta madura, que entre otras cosas, da semillas.
Etiquetas:
narracion
Reflexión sesuda....(¿?)
Ya lo saqué.
Escuchen eh, con toda solemnidad.
"El amor es a la obsesión como un Patty a dos panes".
Esaaaaaa, no me pueden decir que no es bueno.
Prometo que para el bicente trataré de armar alguna historia más coherente.
Besos mua!
(ah, ¿no es un mail? ¿ni un mensaje de texto? ah...)
Escuchen eh, con toda solemnidad.
"El amor es a la obsesión como un Patty a dos panes".
Esaaaaaa, no me pueden decir que no es bueno.
Prometo que para el bicente trataré de armar alguna historia más coherente.
Besos mua!
(ah, ¿no es un mail? ¿ni un mensaje de texto? ah...)
Etiquetas:
Reflexion
lunes 17 de mayo de 2010
Con Max
"Lo que más me excita de vos, es tu independencia económica"...
No hablamos de esta idea cuando salimos, ni siquiera cuando esperabamos la pizza, pero de alguna forma hoy me vino a la mente una frase que le dice el personaje principal a la amante convertida en segunda esposa.
Ayer, mi amigo Max (Massi o @Maxikufy dependiendo de la red social que más le guste), me invitó a ver El Descenso del Monte Morgan. A él le gustó más que a mi, a grandes rasgos a los dos nos pareció interesante el tema y muy buena la puesta. Vale para pasar el rato.
(Y así se transforma un post extremadamente pedestre que solo sirve para no plagiar una frase puesta sola en un blog, en algo un toque más extraño, escrito patas para arriba. Un poquito de sal, otro de pimienta y ¡bualá! el lector tiene que terminar los tres párrafos para entender de qué se trata).
No me odien por hacerlos perder el tiempo, ¿ta?
No hablamos de esta idea cuando salimos, ni siquiera cuando esperabamos la pizza, pero de alguna forma hoy me vino a la mente una frase que le dice el personaje principal a la amante convertida en segunda esposa.
Ayer, mi amigo Max (Massi o @Maxikufy dependiendo de la red social que más le guste), me invitó a ver El Descenso del Monte Morgan. A él le gustó más que a mi, a grandes rasgos a los dos nos pareció interesante el tema y muy buena la puesta. Vale para pasar el rato.
(Y así se transforma un post extremadamente pedestre que solo sirve para no plagiar una frase puesta sola en un blog, en algo un toque más extraño, escrito patas para arriba. Un poquito de sal, otro de pimienta y ¡bualá! el lector tiene que terminar los tres párrafos para entender de qué se trata).
No me odien por hacerlos perder el tiempo, ¿ta?
Etiquetas:
citas
viernes 14 de mayo de 2010
Acuerdo de partes
La lógica del amor y la del compromiso debería ser la de "si...entonces....". En esta afirmación lógica, una implica la otra: "si no regas las plantas, se mueren" (como ejemplo), p entonces q.
Perfecto, estamos de acuerdo. Ahora se complica, porque q no impilica p necesariamente. Mientras que si no regamos la planta si o si se va a terminar muriendo, la planta se puede morir por diferentes razones.
Si te enamoraste de una persona, la lógica sería que te comprometas (o no whatever). Pero si estas comprometido con una persona, lamentablemente eso NO implica que estes enamorado.
Me aburren las historias de matrimonios desgraciados, de parejas aburridas y de noviazgos desapasionados. Si son parte de ese tipo de "acuerdo de partes" no me lo cuenten. Evítenme el disgusto.
Perfecto, estamos de acuerdo. Ahora se complica, porque q no impilica p necesariamente. Mientras que si no regamos la planta si o si se va a terminar muriendo, la planta se puede morir por diferentes razones.
Si te enamoraste de una persona, la lógica sería que te comprometas (o no whatever). Pero si estas comprometido con una persona, lamentablemente eso NO implica que estes enamorado.
Me aburren las historias de matrimonios desgraciados, de parejas aburridas y de noviazgos desapasionados. Si son parte de ese tipo de "acuerdo de partes" no me lo cuenten. Evítenme el disgusto.
jueves 13 de mayo de 2010
Che, Caballito.
Che, Caballito, barrio de abanderados de Puan, de acérrimos defensores del aborto y del matrimonio gay. Literatos y linguistas de profesión, aspirantes a referente. Date cuenta, Caballito, sos periferia. Nadie te considera para una encuesta, nadie. Lo que vos pensas no aporta, dejá de hacer teoría, asomate a Buenos Aires, ¿te suena? La ciudad grande, linda... esa con muchas luces.
Che, Caballito, que de usar tan bien la lengua, con tanta propiedad, terminaste compartiendo los nombres de tus calles con Flores, el barrio más berreta del conurbano...(ah, era capital?), vos que te decis gourmet, que abogas por las mezcolanzas más top del mundo, te falta tanto para ser Recoleta... Ni un Valenti tenes, Caballito.
Che, Caballito, vos que decis pertenecer a CABA, una se pierde en tus absurdísimas diagonales y no hay ni atisbo de civilización para pedir directions. Te quedas sin yerba y te tomas el pasto del parque Rivadavia, Caballito, ah no, claro, en tu caso te fumas un caño, porque sos progre, Caballito.
Che, Caballito, atravesado por la Avenida Rivadavia, tan mersa como puede ser una avenida que atraviesa Once, o Boedo. Pero al menos Once y Boedo no se la dan de tanta cosa, Caballito. Vos que te pensas muy arriba en la cadena alimenticia, tenes más pinta de Flores que de mamífero.
Che, Caballito, barrio de rock capo, de adeptos a la Feria del Libro Independiente, de cinéfilos autodidactas, de intelectuales del cómic, de ex goy actuales agnósticos. Tal vez no te enteraste aún, Mauricio Kartún vive en Almagro, un barrio de verdad.
Che, Caballito, te atraviesa una autopista papá, no tenes salvación. Te bajas de los dos colectivos que pasan por tu barrio y te agarran para vender tus órganos. Estas más incomunicado que Colegiales....¡¡y no sos Colegiales!!
Che, Caballito, vos sabes: el subte A es la mismísima muerte en forma de tren. Es más rápido reptar al centro, es más agradable viajar haciendo la vertical en el capó de un 206. No podes tener ese subte y seguirte creyendo top. Es más digno no tener nada, como Floresta, ponele.
Che, Caballito, barrio de mujeres con tejidos a mano. De sandalias de cuero y de vestidos de colores. Plaza Serrano no te queda cerca. Ni Plaza Armenia. Ni nada....nada te queda cerca. Tu shopping da lástima, Caballito. Hasta el Once tiene un shopping mejor.
Che, Caballito, sos tan snob que sos capaz de decir que tenes micro clima. Seguí haciendo macumba, dale, que a la larga o a la corta vas a terminar asumiendo que sos Flores.
(Hoy estuve dos horas dando vuelta perdida y me dio mucha bronca. No se me ofendan los caballitenses)
Che, Caballito, que de usar tan bien la lengua, con tanta propiedad, terminaste compartiendo los nombres de tus calles con Flores, el barrio más berreta del conurbano...(ah, era capital?), vos que te decis gourmet, que abogas por las mezcolanzas más top del mundo, te falta tanto para ser Recoleta... Ni un Valenti tenes, Caballito.
Che, Caballito, vos que decis pertenecer a CABA, una se pierde en tus absurdísimas diagonales y no hay ni atisbo de civilización para pedir directions. Te quedas sin yerba y te tomas el pasto del parque Rivadavia, Caballito, ah no, claro, en tu caso te fumas un caño, porque sos progre, Caballito.
Che, Caballito, atravesado por la Avenida Rivadavia, tan mersa como puede ser una avenida que atraviesa Once, o Boedo. Pero al menos Once y Boedo no se la dan de tanta cosa, Caballito. Vos que te pensas muy arriba en la cadena alimenticia, tenes más pinta de Flores que de mamífero.
Che, Caballito, barrio de rock capo, de adeptos a la Feria del Libro Independiente, de cinéfilos autodidactas, de intelectuales del cómic, de ex goy actuales agnósticos. Tal vez no te enteraste aún, Mauricio Kartún vive en Almagro, un barrio de verdad.
Che, Caballito, te atraviesa una autopista papá, no tenes salvación. Te bajas de los dos colectivos que pasan por tu barrio y te agarran para vender tus órganos. Estas más incomunicado que Colegiales....¡¡y no sos Colegiales!!
Che, Caballito, vos sabes: el subte A es la mismísima muerte en forma de tren. Es más rápido reptar al centro, es más agradable viajar haciendo la vertical en el capó de un 206. No podes tener ese subte y seguirte creyendo top. Es más digno no tener nada, como Floresta, ponele.
Che, Caballito, barrio de mujeres con tejidos a mano. De sandalias de cuero y de vestidos de colores. Plaza Serrano no te queda cerca. Ni Plaza Armenia. Ni nada....nada te queda cerca. Tu shopping da lástima, Caballito. Hasta el Once tiene un shopping mejor.
Che, Caballito, sos tan snob que sos capaz de decir que tenes micro clima. Seguí haciendo macumba, dale, que a la larga o a la corta vas a terminar asumiendo que sos Flores.
(Hoy estuve dos horas dando vuelta perdida y me dio mucha bronca. No se me ofendan los caballitenses)
miércoles 12 de mayo de 2010
La brujita Tapita
Un día la brujita
quiso desaparecer.
Mirándose al espejo
dijo: ¡uno, dos y tres!
Cuando abrió los ojos
no se vió
¿Saben por qué?
Porque la distraida
se miraba en la pared.
La brujita hacía brujeríias
Abra cadabra
pata de cabra
punch
pu-punch
pu-punch punch punch.
quiso desaparecer.
Mirándose al espejo
dijo: ¡uno, dos y tres!
Cuando abrió los ojos
no se vió
¿Saben por qué?
Porque la distraida
se miraba en la pared.
La brujita hacía brujeríias
Abra cadabra
pata de cabra
punch
pu-punch
pu-punch punch punch.
lunes 10 de mayo de 2010
Oh!
Oh! afligido ser, sufriente víctima de la imparable compulsión consumista. Inconciente compradora de todo aquel ejemplar que por esto o aquello cautiva mi atención, oh! cruel adicción que puebla mis estanterías y bibliotecas hasta no dejar espacio vital para el ocio.
Insensible hábito impuesto, incapaz de reencauzar mi pasión, de retener mi salario. Es pasar por una dulce tienda, con su olor característico y saber a ciencia cierta que ni un solo peso quedará de la paga mensual, en cambio bolsas llenas de aquello que no puedo resistir.
¡Detente mano mía! Que ya no seleccionas placer sensato de dilapidación, es menester coleccionar autores y no eres feliz sin poseer hasta el último escrito de quien prefieres como favorito. Y entran en esta categoría más y más, a raudales sin censura. ¿Que posibilidades tengo, entonces, si es tanto mi amor y tan poco mi tiempo?
Torres como fortalezas aca y acullá en mi humilde morada, acumulaciones, montículos de promesas de tiempos mejores, de vidas mejores, de horas y horas venideras fuera de este que es el mío, este cruel e insensato pasar de los días. Y oh! desdichada de mi que el tiempo es breve y el deseo mayor cada vez... Si tan solo pudiera resignarme y aceptar sumisa mi realidad...
Sufro, Señor, este mal que me invade y me quema por dentro, sufro, Señor. Oh! yo me entrego a Tu santa y divina voluntad, te ruego, Padre mío, aléjame del pecado, ayuda a esta vulgar pecadora a volver al camino del bien. Ya no lo soporto, Padre.
Los libros, los libros mancillan y devoran mi virtud.
Insensible hábito impuesto, incapaz de reencauzar mi pasión, de retener mi salario. Es pasar por una dulce tienda, con su olor característico y saber a ciencia cierta que ni un solo peso quedará de la paga mensual, en cambio bolsas llenas de aquello que no puedo resistir.
¡Detente mano mía! Que ya no seleccionas placer sensato de dilapidación, es menester coleccionar autores y no eres feliz sin poseer hasta el último escrito de quien prefieres como favorito. Y entran en esta categoría más y más, a raudales sin censura. ¿Que posibilidades tengo, entonces, si es tanto mi amor y tan poco mi tiempo?
Torres como fortalezas aca y acullá en mi humilde morada, acumulaciones, montículos de promesas de tiempos mejores, de vidas mejores, de horas y horas venideras fuera de este que es el mío, este cruel e insensato pasar de los días. Y oh! desdichada de mi que el tiempo es breve y el deseo mayor cada vez... Si tan solo pudiera resignarme y aceptar sumisa mi realidad...
Sufro, Señor, este mal que me invade y me quema por dentro, sufro, Señor. Oh! yo me entrego a Tu santa y divina voluntad, te ruego, Padre mío, aléjame del pecado, ayuda a esta vulgar pecadora a volver al camino del bien. Ya no lo soporto, Padre.
Los libros, los libros mancillan y devoran mi virtud.
Etiquetas:
narracion
sábado 8 de mayo de 2010
Agnolotis
Ningun Mr, ningún caballero, ningún bon vivant, ningún varón, ningun hombre, muchacho, o aspirante a alguna de las categorías anteriores así sea el más gourmet de los seres vivos, va a poder encontrar jamás un lugar en donde la comida sea más rica que la de mi Baba.
So don´t even try. Unos agnolotis amasados a mano, rellenos de ricota (de verdad) y taaaantas nueces que te queres morir, con una salsita de tomates frescos con andá a saber qué cosa....en NINGUN LADO.

SUCK IT. (If you can)...
So don´t even try. Unos agnolotis amasados a mano, rellenos de ricota (de verdad) y taaaantas nueces que te queres morir, con una salsita de tomates frescos con andá a saber qué cosa....en NINGUN LADO.
SUCK IT. (If you can)...
El día que me puse las medias de red
¿No parezco una puta intelectual? jejejeej... pura actuación, pero fue tan divertido sacar las fotos que aca les dejo algunas. De todas formas ahora contamos con la experta mano del artista fotógrafo-editor para que con el photoshop nos deje al menos como la Reina de la Vendimia.
¡Próximamente más fotos!
viernes 7 de mayo de 2010
Pitocorto (parte II)
Debería hacer apología de la justicia por mano propia, como Campanella, pero no. Me voy a abstener. ¿Saben por qué? Porque 1) no estoy indispuesta, 2) tengo una infección urinaria pero ya me automediqué muy apropiadamente y 3) ....no, fundamentalmente es porque no estoy indispuesta.
Iba a referirme, estimado público (o al que quede aún de él) a otra cosa. Una cosa que nos preocupa a todos, o debería, o al menos les aconsejo que les preocupe. (PREOCUPENSE)
Hoy nuevamente se presentó (osó presentarse, más vale decir) Pitocorto a dar clase. Resulta que Pitocorto es un judío típico (típico no por el pito corto, aclaro) entonces (por ser un j.t.) está casado y tiene un hijo. Dah, obvioo que habla tooodo el tiempo del pibe. Calculémosle unos treintaybaqueta mal, ¿oka? Look "soy un profesional exitoso de traje a rayitas, corbata, zapatos lustrados, anteojos y mucha soltura en las manos". ¿Estan? Bien.
La verdad es que hasta hoy no había podido comprobarle nada. Quiero decir sospechaba, pero muy a mi pesar cuando Pitín hablaba, sabía lo que decía. Pero claro, yo sabía. LO SABÍA. Pitocorto es mentecorta también.
Necesito explayarme, sorry readers, es que estoy indignada.
Situación. Entra al aula un muerto vivo disfrazado de contador. Saco gris cuadrillé, pantalon beighe. Gomina. Maletín de cuero color suela. Un monocorde enviado por satanás para poner a prueba al joven estudiante en la semivigilia de las 21hs. Bien. Este personaje dice ser bla bla bla y, YYY tutor de la tesis del master del señor Pitocorto. (Uno dice ahhhh! Pitocorto es capo. Sobre todo porque el señor contador dice que fue APROBADO CON HONORES. Inmediatamente después uno piensa: ¡epa! yo voy a dar mi tesis el año que viene....y ¡epa! tengo 24.... eso me hace ponele 8 o 10 años más joven que el orgullosísimo con su tesis Pitocorto...osea que taaaan capo no es). A continuación y como cierre de la materia, Don Balance informa que le pareció pertinente exponernos la brillante tesis del señor profesor Pitocorto. Claro, el otro enfermo no entraba dentro de su cuerpo, revoleaba las manos de la felicidad. Tre el pps, lo pone. AY. PERO AY DE VERDAD.
AYYYYYY. ESA TESIS. ESA...
Ay. ¿Con honores? ¿Honores? Y ahí una piensa: Pitín, darling, mi analista tiene tu misma edad y ya va por el doctorado, papá. ¿Vos te pensas que por hacer esa paparruchada a tu edad te ganaste el cielo? ¡Pero haceme el favor, querido! ¡Un poco de humildad, de perfil bajo! ¡¡¡Que con ese pensamiento yo en 10 meses te trapeo con el ampaso!!! Por favor...
Ah. AH. Y no terminé. ¿Saben cómo se refería al viejo monocorde? Doctor. DOCTOR (o Doc, cuando se generaba clima dramático). COMO SI TUVIERA UN FUCKING DOCTORADO.
Aclaremos algo, ¿ta? Los contadores, los abogados y los médicos, no son doctores hasta que no aprueban la tesis doctoral. Pero SOBRE TODO NO SON DOC. LOS FREAKING CONTADORES. Please.
Bueno, eso me pasó. ¿Vieron que que yo les anticipé que Pitocorto iba a hacer historia en este blog? Dicho y hecho. Tengo ojo para los personajes.
Iba a referirme, estimado público (o al que quede aún de él) a otra cosa. Una cosa que nos preocupa a todos, o debería, o al menos les aconsejo que les preocupe. (PREOCUPENSE)
Hoy nuevamente se presentó (osó presentarse, más vale decir) Pitocorto a dar clase. Resulta que Pitocorto es un judío típico (típico no por el pito corto, aclaro) entonces (por ser un j.t.) está casado y tiene un hijo. Dah, obvioo que habla tooodo el tiempo del pibe. Calculémosle unos treintaybaqueta mal, ¿oka? Look "soy un profesional exitoso de traje a rayitas, corbata, zapatos lustrados, anteojos y mucha soltura en las manos". ¿Estan? Bien.
La verdad es que hasta hoy no había podido comprobarle nada. Quiero decir sospechaba, pero muy a mi pesar cuando Pitín hablaba, sabía lo que decía. Pero claro, yo sabía. LO SABÍA. Pitocorto es mentecorta también.
Necesito explayarme, sorry readers, es que estoy indignada.
Situación. Entra al aula un muerto vivo disfrazado de contador. Saco gris cuadrillé, pantalon beighe. Gomina. Maletín de cuero color suela. Un monocorde enviado por satanás para poner a prueba al joven estudiante en la semivigilia de las 21hs. Bien. Este personaje dice ser bla bla bla y, YYY tutor de la tesis del master del señor Pitocorto. (Uno dice ahhhh! Pitocorto es capo. Sobre todo porque el señor contador dice que fue APROBADO CON HONORES. Inmediatamente después uno piensa: ¡epa! yo voy a dar mi tesis el año que viene....y ¡epa! tengo 24.... eso me hace ponele 8 o 10 años más joven que el orgullosísimo con su tesis Pitocorto...osea que taaaan capo no es). A continuación y como cierre de la materia, Don Balance informa que le pareció pertinente exponernos la brillante tesis del señor profesor Pitocorto. Claro, el otro enfermo no entraba dentro de su cuerpo, revoleaba las manos de la felicidad. Tre el pps, lo pone. AY. PERO AY DE VERDAD.
AYYYYYY. ESA TESIS. ESA...
Ay. ¿Con honores? ¿Honores? Y ahí una piensa: Pitín, darling, mi analista tiene tu misma edad y ya va por el doctorado, papá. ¿Vos te pensas que por hacer esa paparruchada a tu edad te ganaste el cielo? ¡Pero haceme el favor, querido! ¡Un poco de humildad, de perfil bajo! ¡¡¡Que con ese pensamiento yo en 10 meses te trapeo con el ampaso!!! Por favor...
Ah. AH. Y no terminé. ¿Saben cómo se refería al viejo monocorde? Doctor. DOCTOR (o Doc, cuando se generaba clima dramático). COMO SI TUVIERA UN FUCKING DOCTORADO.
Aclaremos algo, ¿ta? Los contadores, los abogados y los médicos, no son doctores hasta que no aprueban la tesis doctoral. Pero SOBRE TODO NO SON DOC. LOS FREAKING CONTADORES. Please.
Bueno, eso me pasó. ¿Vieron que que yo les anticipé que Pitocorto iba a hacer historia en este blog? Dicho y hecho. Tengo ojo para los personajes.
Etiquetas:
en primera persona
martes 4 de mayo de 2010
Varicela
Probablemente la mayoría haya tenido varicela. Cuando eran chicos, seguramente. Recordarán, entonces, las pústulas esparcidas por la superficie del cuerpo, en las manos, en los brazos, en la cara, en la nuca, en la vagina/pito. Picaba, ¿cierto? Picaba desesperadamente, y en vez de rascarnos como desaforados, en vez de dejarnos las uñas largas para arrancar de raíz la fuente de tanta fealdad, tanto martirio, nuestros padres nos ponían talco mentolado y nos prohibian siquiera rozar un granito. ¿Están sufriendo?
Yo la verdad que no, tuve varicela cuando tenía ocho, no me acuerdo nada. Pero padecí de micosis (para no decir hongos) vaginales, que es bastante desesperante, lo juro.
Siento que esta intro estaba para algo pero no me acuerdo bien para ah! ya sé. Alegoría. Pero antes, un paréntesis: aquellos que no tuvieron varicela ni hongos en la chochona, piensen en la pediculosis (piojos). Todos tuvimos piojos, no me vengan. Y sino, en cualquier reacción alérgica a una picadura.
Bien, continúo.
Te pica. Pica mucho. Pica todo el tiempo y lloras y gritas, necesitas rascarte. Pero no. Tus amigas te agarran los brazos y te ponen talco mentolado los primeros días, hasta que empiezan a flaquear y te las ves con la libertad de rascarte, ahora nadie te detiene. Lloras y pataleas, pero no, no te rascas. Aprendés a vivir con la picazón, no te queda otra. Empezas a sentirte iracunda, odias a la humanidad toda, sobre todo a la lacra que te contagió la peste. Probas soluciones ineficaces que te mantienen ocupada: Te haces baños de inmersión, te rascas alrededor del granito, te soplas... Descubris que los antiestamínicos no te van a curar, pero ayudan, hacen tu transición más soportable. Pero mierda que pica. Te levantas a la noche con ganas de tirarte del balcón de la desesperación. No vamos a ser mentirosos, alguna que otra vez sucumbiste a la tentación y te pegaste una rasqueteada di-vi-ne... pero pensaste en las marcas que te van a quedar y volviste a buscar el norte.
Hasta que un día te levantas y te das cuenta que ya no pica tanto. Donde había rojo virus, ahora hay cascarita. Tu cuerpo empezó a ganar el partido. Los días pasan y empezas a animarte a salir a la calle. Ya no te pica. No te pica nada. Y sin embargo la comezón está. Tenés ganas de rascarte igual. En el fondo de tu alma sabes que es solo la sensación, que ya no estas enferma, pero de todas formas evitas hacerlo. Bah, un poco sí. Pero soportas la picazón psicológica igual que soportaste la picazón real. No dura mucho por suerte, eventualmente te animás a dejar los hábitos de persona enferma y volves a la normalidad.
He`s Just Not That Into You. (Dicen mis amigas una, dos, tres veces a modo de "talco mentolado"). Pica en la cara, en las piernas, en los brazos, en la vagina. Mierda que pica. Olvidarse de alguien es como tener una pústula viral, una picadura de piojo, un hongo vaginal. Las ganas de llamar, de aparecer, de verlo, de escucharlo, de olerlo, pican. A la larga o a la corta el cuerpo solito hace su proceso, pero en el interín, mamita que hay que tener fuerza de voluntad. La diferencia es que en este caso (cayendo en un lugar recontra común), aunque no te rasques, las marcas quedan igual.
Yo la verdad que no, tuve varicela cuando tenía ocho, no me acuerdo nada. Pero padecí de micosis (para no decir hongos) vaginales, que es bastante desesperante, lo juro.
Siento que esta intro estaba para algo pero no me acuerdo bien para ah! ya sé. Alegoría. Pero antes, un paréntesis: aquellos que no tuvieron varicela ni hongos en la chochona, piensen en la pediculosis (piojos). Todos tuvimos piojos, no me vengan. Y sino, en cualquier reacción alérgica a una picadura.
Bien, continúo.
Te pica. Pica mucho. Pica todo el tiempo y lloras y gritas, necesitas rascarte. Pero no. Tus amigas te agarran los brazos y te ponen talco mentolado los primeros días, hasta que empiezan a flaquear y te las ves con la libertad de rascarte, ahora nadie te detiene. Lloras y pataleas, pero no, no te rascas. Aprendés a vivir con la picazón, no te queda otra. Empezas a sentirte iracunda, odias a la humanidad toda, sobre todo a la lacra que te contagió la peste. Probas soluciones ineficaces que te mantienen ocupada: Te haces baños de inmersión, te rascas alrededor del granito, te soplas... Descubris que los antiestamínicos no te van a curar, pero ayudan, hacen tu transición más soportable. Pero mierda que pica. Te levantas a la noche con ganas de tirarte del balcón de la desesperación. No vamos a ser mentirosos, alguna que otra vez sucumbiste a la tentación y te pegaste una rasqueteada di-vi-ne... pero pensaste en las marcas que te van a quedar y volviste a buscar el norte.
Hasta que un día te levantas y te das cuenta que ya no pica tanto. Donde había rojo virus, ahora hay cascarita. Tu cuerpo empezó a ganar el partido. Los días pasan y empezas a animarte a salir a la calle. Ya no te pica. No te pica nada. Y sin embargo la comezón está. Tenés ganas de rascarte igual. En el fondo de tu alma sabes que es solo la sensación, que ya no estas enferma, pero de todas formas evitas hacerlo. Bah, un poco sí. Pero soportas la picazón psicológica igual que soportaste la picazón real. No dura mucho por suerte, eventualmente te animás a dejar los hábitos de persona enferma y volves a la normalidad.
He`s Just Not That Into You. (Dicen mis amigas una, dos, tres veces a modo de "talco mentolado"). Pica en la cara, en las piernas, en los brazos, en la vagina. Mierda que pica. Olvidarse de alguien es como tener una pústula viral, una picadura de piojo, un hongo vaginal. Las ganas de llamar, de aparecer, de verlo, de escucharlo, de olerlo, pican. A la larga o a la corta el cuerpo solito hace su proceso, pero en el interín, mamita que hay que tener fuerza de voluntad. La diferencia es que en este caso (cayendo en un lugar recontra común), aunque no te rasques, las marcas quedan igual.
Etiquetas:
Reflexion
Suscribirse a:
Entradas (Atom)