...EL ROMANCE EN LA LENGUA...

¡Aviso!

Este blog contiene textos ficcionales. Todo parecido con la realidad NO es mera casualidad, es simplemente parecido.
Si usted se siente identificado con algun texto, váyase a cagar. Seguramente algo mal hizo para ser musa de la desquiciada mente de la autora.

Leé - El libro

lunes 22 de noviembre de 2010

Señales

Idas y vueltas, idas y vueltas. Un año de que sis y que nos. Admito que algunos eran míos. Es que el tipo tenía una novia mochila instalada en su living y una carga de frustración intensa. Me usaba de musa, de escape, de motor... a la distancia. El temita de la infelicidad conyugal y de la aceptación del modo "familia" porque sí... no me atrae ni pizca, y este judío promedio era un prototipo de padre to be. Pero algo, algún encanto tenía porque no le corté el mambo tajantemente. Raro.
Un día, hace no mucho, una tarde, me agarró con la guardia baja, no sé. Impulsiva lo invité a casa. Terminemos con este ir y venir, vamos a hacer lo que tenemos que hacer y listo, total, esto no va a ir más lejos. Juro que pensé que iba a venir. Pero no, se excusó diciendo que no tenía tiempo, bla bla... la culpa. La culpa, me dijo, pero sobre todo el miedo a lo que pudiera llegar a sentir por mí.
Todo lo que se mereció por respuesta fué un "ok bye" y por supuesto, una valoración muy, muy baja de su masculinidad (No por no cagar a la novia, sino por no hacerlo por miedo a darse cuenta).
Unas semanas después me propuso encontrarnos. El jueves que viene en mi casa, tipo 4 de la tarde. Acepté sin mucha convicción: que viniera o no me daba igual.
Ese jueves estaba tapada de trabajo, pero aún así miraba el reloj expectante por saber qué excusa me iba a dar, si es que se dignaba a inventar una. No lo hizo, no apareció. Salí de la oficina a las seis de la tarde, puteando porque tenía que cambiarme para ir al gimnasio, actividad que hago por pura obligación y nada de placer.
A las siete entré al gimnasio y empecé mi circuito, con la mente en todos lados menos en el pito cortado que me había mandado un texto diciéndome que estaba tapado de laburo... hasta que, como por mandato del destino, la novia y futura esposa entró a mi gimnasio y empezó la ronda justo en frente mío. EN FRENTE MÍO. La conocía por fotos, nunca la había visto en vivo, pero tiene una cara tan particular que era imposible no reconocerla. (Es de esas que fotografían pésimo pero son muy lindas en vivo, lo opuesto a mí). Obviamente no le hablé, no la miré (mentira), no supo nunca quién era. La escuché contarle a la minita del gimnasio los detalles de su casamiento y recordé la poca simpatía que le tuve desde el vamos. Desde que leí los mensajitos de subnormal que le dajaba al novio en el Facebook. Se merece que la caguen, les juro.
Salí del gimnasio con una sonrisa de ironía en la cara... yo no creo en dios, pero ella debería. Esa tarde yo tenía que haber estado revolcándome con tu novio y en vez, me encontré con vos en un gimnasio de Buenos Aires... andá a Murillo flaquita, tenes mucho que agradecer. Yo, por mi parte, cerré el capítulo. Hay señales que prefiero no ignorar.

4 comentarios:

La Tana dijo...

A veces las cosas pasan por algún motivo!
Hay que ver las señales que nos da la vida!!
Saludetes!

Alelí dijo...

cuado la cosa viene así, cortadita, complicadita mejor hacerce a un costado pues probablemente siempre sea así.

la bronca con la pobre cornuda, no la entiendo! si al final la mina puede ser cualquiera de nosotras distraída con la boludez mientras él le saca el lustre a su ego!

Penélope dijo...

La tana: Exacto!!!!

Alelí: El odio con la cornuda es porque es el estereotipo de minitah imbécil y tontita y considero que nos deja mal paradas a todas!! No tengo ningun respeto por la gente que no ejercita su mente. La odio!!!! jaajajajajajaaj

La Tana dijo...

Totalmente de acuerdo!! En mi oficina tengo dos compañeritas que si bien son chicas pero que hacen cosas de Grandes!! a veces les digo por culpa de minas como uds el resto queda mal!! piensen un poco!!
Queda un tanto machista pero la verdad no entiendo las minitas así! como la cornuda esa por ejemplo!