...EL ROMANCE EN LA LENGUA...

¡Aviso!

Este blog contiene textos ficcionales. Todo parecido con la realidad NO es mera casualidad, es simplemente parecido.
Si usted se siente identificado con algun texto, váyase a cagar. Seguramente algo mal hizo para ser musa de la desquiciada mente de la autora.

Leé - El libro

domingo 10 de octubre de 2010

El vecino (¿relato impresionsita?)

Habia una vez una chica que se había sentado en el balcón. Estratégicamente colocada ahí, esperaba que su vecino se despertara y notara su sensual presencia. A decir verdad se estaba muriendo de frío, no era un día para estar en bikini a la sombra… pero la chica pensaba que valía la pena el sacrificio.
Después de pocos minutos de tortuosa y congelada espera, escuchó el sonido de la persiana abriéndose y lo vió salir. Despeinado y semi desnudo se acercó al balcón y miró el cielo, al horizonte y para abajo. Se podría decir que miró en todas las direcciones menos a la derecha, donde estaba esta chica sentada esperando que la mirara.
Pasaban los segundos y la inconcebible posibilidad de que entrara a su departamento sin verla se hacía real. ¿Qué hacer? ¿Saludarlo? ¿Sacarse el corpiño de la malla y agitar los brazos? Ninguna de estas opciones le pareció viable. Se quedó sentada en su balcón, simulando leer un libro, concentrando toda su fuerza telepática para que por arte de magia, el vecino diera vuelta la cabeza y la viera.
Pero no sucedió.
El vecino sintió frío y entró a su casa, dejando a nuestra chica en helada tristeza. Lo que sí sucedió, algunos poquitos minutos después, es la iverosimil reaparición del vecino en el balcón, parado sobre la baranda de la derecha, observando sin disimulo a nuestra chica, quién defraudada había abandonado la pose provocativa. Le dio los buenos días y sin trastabillar le preguntó si había desayunado. Ella, dubitativa, le respondió que sí, que hacía rato se había levantado. El vecino perspicaz esperaba esta respuesta, bastante obvia por cierto, y retomó el control de la situación extendiéndole la invitación para tomar mate con él. La chica, asombrada, asustada, avergonzada, todas las adas juntas, aceptó la invitación. Y nerviosa como estaba, no previó la obvía y obscenamente tácita respuesta a su ofrecimiento de llevar algo.

5 comentarios:

capitanfla dijo...

Se olvidó obscenamente de colocar una "s". Descubra dónde.

Un gramo de locura dijo...

Ultimamente, luego de leerte, hare unos cambios en mi vida, tendre siempre un mate cerca, algun que otro bocadillo y sin duda hare construir un Balcon
Ya 2 veces has dejado con imagenes "balconeras" en mi.
Bss

Peccata Minuta... dijo...

Ja... parece una propaganda de tv, un poco más subida de tono... linda.

El magnetista dijo...

Claro un balcon es el mejor lugar para darse una cita....

beso

el magnetista

Penélope dijo...

Capitanfla: Listo! ajajjaa

Un Gramo: El balcón es un gran invento... adoro mi balcón, sobre todo ahora que las plantas están tan lindas!! cuando quieras te invito a conocerlo!! ajjaj

Peccata: ¿vos decis que podría vender algo? Si, puede ser... desde toallitas femeninas hasta yerba mate.... la posta! ajjaa

El Magnetista: Bienvenido!! Por lo menos para concoer a los vecinos, es un gran lugar!!