...EL ROMANCE EN LA LENGUA...

¡Aviso!

Este blog contiene textos ficcionales. Todo parecido con la realidad NO es mera casualidad, es simplemente parecido.
Si usted se siente identificado con algun texto, váyase a cagar. Seguramente algo mal hizo para ser musa de la desquiciada mente de la autora.

Leé - El libro

martes 25 de mayo de 2010

La Intención

Hoy es martes 25 de mayo, feriado nacional. Mi grupo decidió que sería una buena idea juntarse a hacer un trabajo práctico a las dos de la tarde en la casa de uno de los chicos, en Olivos.
Cualquier lector desprevenido pensará que antes que eso es mejor tener apendicitis, pero en este caso, este plan para mí era fantástico: resulta que en mi grupo está él.
Nos conocimos en la facu, hace varios meses. Tuvimos una relación cordial al principio, y como siempre pasa, nos fuimos familiarizando con el otro hasta casi hacernos amigos. Bah, amigos. No sé, compañeros amistosos. Nos conocemos hace mucho, dije, pero la semana pasada nos tocó por primera vez compartir un grupo, y se sabe, no hay mejor momento para la socialización que reunidos haciendo un trabajo práctico.
Ir hasta Olivos un feriado no me parecía de lo más divertido, pero lo mejor del caso y la estrategia del día consistía en que él vive a pocas cuadras de casa, o sea que la vuelta desde Olivos, iba a ser clave.
Me levanté temprano, nerviosa como estaba, me cambié setenta veces de ropa, me peiné, me despeiné... Me decidí por un look casual, relajado, nada pretencioso.
Viajé hasta olivos. Hicimos el trabajo. No paramos para comer, no paramos para charlar. No paramos. A las siete de la tarde, finalmente, terminamos. Y llegó el momento, el momento crucial.
Yo (a todos): ¿Para dónde van?
Todos: blá blá
Él: Yo tengo el auto en la otra cuadra.
Yo: (Esperando la invitación) Ah... Bueno, yo voy para allá (para el otro lado) a tomarme el 15.
Él: Bueno, chau, nos vemos el jueves.

Podría haberle preguntado si iba para su casa. Podría haberle pedido que me lleve. Podría haber hecho muchas cosas.
Pero no.
Hay cosas, hay gestos, hay intenciones, que no se pueden pedir.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

heavy

Briks dijo...

hace nada subí una entrada sobre los "planes fallidos"

éste cuadra a la perfección

CHE!!!
sho estaba convencido que vos vivías en Córdoba !!!

(y que tenías novio)




para!
este es el blog de Penelope?

Mery dijo...

Decime bien la dire y lo mando a cagar a trompadas... poco tipo :P jajaja

El mundo está lleno de esos boludos...

Besos!

Penélope dijo...

Anónimo: Si, no?

Briks: Villa Crespo, CABA. Novio? No. El señor que yo pretendía ya tenía novia...y dos, vió que no da.

Mery: Si hubiera ido a la casa y la tuviera....otra sería la historia!!
No???

Mr. Verbal Kint dijo...

En mi barrio, la curiosa ceremonia consiste en tomar el hierro previamente forjado (con la correspondiente forma) e introducirlo en una especie de melaza o líquido bien pastoso también preparado para la ocasión.
Se sujeta al individuo de pies y manos, generalmente con algo de vehemencia xq suelen vociferar pavadas, pedir perdón y decir que no lo merecen. Entonces, con el hierro embadurnado se ejerce presión sobre la frente del muchacho, no por mucho tiempo, con escasos segundos alcanza.
Terminado el rito, el sujeto se mira al espejo, intenta borrarlo, se pasa agua, jabón, ayudín, lysoform, cif crema, lo que encuentre, pero no, no sale. La melaza es imborrable.
Al principio lloran un poco, gritan, patalean, pero al final aprenden a andar así por la calle, con una P marcada arriba del entrecejo. La marca es lo suficientemente pequeña para no generar un gran daño estético y lo suficientemente evidente para que si una mujer se detiene a mirarlo detenidamente unos instantes, pueda percatarse de que es, incuestionablemente, un PELOTUDO.

Foxy dijo...

en este ultimo tiempo me di cuenta q no hay q dar nada por sentado... y menos a los hombres...

Penélope dijo...

Mr Verbal:.....no, nada. Sin palabras.

Foxy: Ni hombres ni mujeres, seres humanos!!

Desencantada dijo...

AJAJJA cuando la triste realidad no coincide ni un poquito con lo que nos imaginamos. Pero siempre hay un mañana y cuando menos te lo imaginas, ZAS!! (A veces, claro).

La lectora dijo...

Y no será que él estaba esperando que vos tomaras la iniciativa?

Penélope dijo...

Desencantada: SIIIII esperemos que así sea, no? por lo menos una vez che!!
un besito

La Lectora: Naaa!!! estaba clarísimo que me tenía que invitar él...era su auto....no iba a pecar de confianzuda!!!

Un beso a ambas!

La lectora dijo...

No sé, no sé, a veces pecar de confianzuda sorprende al otro y acaba siendo positivo... pero cada caso hay que evaluarlo, claro. Evidentemente el muchacho tiene que dar alguna señal!

g. dijo...

A veces -bah, casi siempre- los hombres necesitamos que todo sea explícito, somos medios nabos.


Besos, Tams.

Natu dijo...

Coincido con que son medio nabos (a veces). Para mí deberías haberle preguntado si iba hacia su casa, a menos, claro que vos hayas especificado tu dirección (porque preguntaste a dónde se dirigían, no aclaraste hacia dónde vos).

Penélope dijo...

La lectora: Clarooo!!! No, creo que estuve bien eh...perfil bajo, una batalla no es la guerra.

G: Cuando necesitan que sea explícito es porque todavía no están dadas las condiciones....tiempo al tiempo.

Natu: (bienvenida) No se me ocurrió!!! era buena....pero de todas formas, no era un poco lo mismo?? menos frontal, pero igual de cara dura!!!

Un beso a todos!