...EL ROMANCE EN LA LENGUA...

¡Aviso!

Este blog contiene textos ficcionales. Todo parecido con la realidad NO es mera casualidad, es simplemente parecido.
Si usted se siente identificado con algun texto, váyase a cagar. Seguramente algo mal hizo para ser musa de la desquiciada mente de la autora.

Leé - El libro

jueves, 4 de febrero de 2010

Encuentros

Ir a cualquier médico generalmente no es una actividad placentera. Mucho menos corta.
Hace un mes saqué el turno anual con la ginecóloga porque toda "mujer moderna y preocupada por su salut" sabe que una vez al año la espera un PAP y una colposcopía. Este año a demás, tenía una consulta particular, que no viene al caso.
Llegué media hora antes de mi turno, quería irme temprano y había cola, como siempre. Saqué el libro, pero se había armada una charla -sobre nadas absolutas- entre la recepcionista, la embarazada de al lado y la chica de enfrente. Asi que, como auténtica mina que soy, me sumé. A los 10 minutos sale la doctora y llama a la chica de en frente. Una menos, pensé. La conversación sobre el nuevo novio de no sé qué vedette seguía entre las otras dos. De repente la embarazada (embarazadísima si me lo permiten) deja de hablar. La recepcionista también. El tapizado del sillón de dos cuerpos que compartía con la otra se empezó a teñír de oscuro. Me levanté de un salto y yo también, me quedé mirando. Al momento reaccionó la chica. "Rompi bolsa" dijo. Bajito, muy bajito.
Y después lo volvió a repetir, pero esta vez parada, agarrandose la panza (tal vez por una contracción) y mirando desconcertada a la recepcionista, que ya estaba llamando a la ambulancia.
Asustadísima, nerviosa, caminaba por el hall, agarrandose la panza, sosteniéndola con las dos manos , respirando marcadamente como seguramente le enseñaron en el curso de pre-parto, la doctora había salido y después de auscultarle la panza le dijo que se tranquilizara, que tenía para muchas horas....que estaba todo bien.
Yo no salía de mi estupor. No reaccionaba. Siempre me dio una curiosidad morbosa asistir a un parto, ver lo que me espera.....
No sé cuándo ni por qué reaccioné. No sé para qué reaccioné. Me acerqué y le pregunté si necesitaba que llamara a alguien por ella, o si necesitaba mi teléfono. Me miró sorprendida, como si no hubiera recordado hasta ese momento. Saqué mi teléfono y me dictó el número.
"153-235-6576, mi marido". Me dijo.
Y ahí nomás, a la vista de las dos, a penas apreté el botón verde, apareció tu nombre arriba del teléfono que me había dictado.
No llegué a escuchar tu "hola preciosa" habitual. Le dejé el teléfono en la mano a tu mujer y salí corriendo.

24 comentarios:

carlos dijo...

muy buena narracion me gusta como escribes besos penelope

Val dijo...

Se esta poniendo heavy, pero cada vez mejor!

Val dijo...

Se esta poniendo heavy, pero cada vez mejor!

Zaiden dijo...

Muy bueno! No me veía venir el final.

Alelí dijo...

ufffff hasta el remate me emocioné...te lo juro. Después me quedé desconcertada y ahora todo eso es una mezcla rara.

besos

Massi dijo...

que genialllllllllll, que geniallllllllllllllllll...

Pablo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pablo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pablo dijo...

uy que hija de puta que sos como escribís!

Cuando te salen estas cosas dan ganas de darte un beso y decirte "No hagas otra cosa nena, no hagas nada mas. Escribí"

Penélope dijo...

A todos muchas gracias, no tengo fuerzas de responderles a todos, gracias por pasar, gracias por leer (Pablo gracias por la tan buena onda, la verdad es que no hago otra cosa hace tiempo ya, no se preocupe).
Un beso a todos!

Santiago dijo...

Excelente, me encantó.

Diego dijo...

Qué manera de enterarse, che. Yo también hubiera salido corriendo, jeje.
Yo vi unos cuantos partos, creo que hice un post sobre eso alguna vez. Lo menos que se puede decir es que es la mismo tiempo lo más asqueroso y lo más hermoso que vi en mi vida...
¡Beso!

Mel Blanc "El Tata" (y su amigo el señor Picho) dijo...

Hola! me sumo a la lista de elogiosos por el texto. Muy divertido, y muy lindo formato elegiste para contar tus ficciones. Me gusta. Besos.

Disenchanted dijo...

AAAH me sorprendí! Qué final FULERO, si me lo permitís. Muy copado. Deberías escribir algo más largo che ;)... para cuando un librito?? O ya hay?

Ana dijo...

Que lindo Taaam!

Y si, hay situaciones que nos sobrepasan y por ahí saber que eso nos puede pasar a nosotros también no ayuda :P

Penélope dijo...

Santiago: Gracias!!

Diego: eso dicen...a mi me da muuucho miedo. Sobre todo cuando dicen que episiotomía no duele comparado al resto....dios, que horror.

Mel Blanc: Muchas gracias!! (la verdad es que no lo elegí, así sale, solito solito!)

Disenchanted: estoy intentando, pero probablemente en algun momento edite algunas cosas del blog en formato cuento corto....igual voy por la novela! (pero mmm...va lento!)

Ahijada Anita: yo sinceramente espero que no me pase....creo que me pego un tiro....pero mucho, muuuucho peor, debe ser estar en la situación de ella...pariendo y con la infidelidad en la nariz....y de él, por qué no? en el summum de la vida familiar, pero escapándose, buscando afuera lo que no tiene adentro....garrón.
Vaya con cuidado che!!!
Un beso!

IL Tano dijo...

debo admitir, mi desconcierto, creia conocer tu talento, pero me encuentro anonadado frente a tu creatividad argumental.
Tam, tam, tam, una letra sigue a la otra y ese flujo no debe morir, ni por los numeros, ni por la gilada, pero sobretodo por vos.
muy buen relato!!!

Penélope dijo...

Juanci! ajajaja Il Tano?? que apropiado....que lindo que hayas pasado....gracias por el piropo....no puedo dejar de escribir, asi que para mal o bien, aqui estamos.
besos!!

La lectora dijo...

Me encanta este texto, lo leí en la Oblogo en su momento y ahora lo reencontré por aquí.
Saludos!

Natu dijo...

Mencantó

Penélope dijo...

La Lectora: Gracias!!

Natu: Gracias a vos también!!

Eugenio Rise dijo...

Wow. Esas cosas pasan...

Penélope dijo...

Y cómo!!

Fernando dijo...

Me fascinan las historias con este tipo de finales.
Impromtu total!