Cuando tenía seis años le dijeron que iba a tener una hermanita. Ella chocha, desde que la vió chiquita y azul en la cuna del sanatorio, supo que el tiempo de los muñecos había terminado. Se pegó a su hermana como si fuera una hija, le cambiaba los pañales, le pedía a su mamá que la dejara darle la mamadera....la amaba. Su instinto le decia que esa bebita necesitaba protección y no sabía cómo vivir sin estar pendiente de cada una de sus necesidades. Dormian juntas, asi que a la noche, ella se despertaba y trataba de calmarla.
Creció, se hizo adolecente. Etérea en su fiesta de 15 cumplió su deseo de entrar al salón con el vestido blanco, fue feliz cortando la torta, bailando el vals con su papá.
Terminó la secundaria con un par de noches locas en su haber, un par de besos con compañeros, un enamoramiento atroz con el primo de su mejor amiga. A los 18 se puso de novia y descubrió el sexo. Dejó que un chico algunos años mayor la guiara y aceptó, llena de dudas, de miedo y de pudor, que un sábado a la noche, después de una hermosa cena que él le preparó, la desvirgara.
Se convirtió en una mujer atractiva. Linda, bella. Sus modos eran delicados, y no fingia ser inocente, era. Consideraba que la intimidad de una pareja debe continuar intima y se sonrojaba cuando escuchaba chistes picantes o palabras como pija, concha, cojer. Los hombres la adoraban, tenía, a sus 22 años una larga lista de pretendientes. La invitaban a salir con frecuencia y ella se debatía entre el jean azul o el negro; la remera blanca o la rosa. No usaba tacos, la incomodan. Ni escotes. Mostraba poco de su cuerpo, se sentía fea y caderona. Evitaba las fotos y los videos, no le gustaba la exposición en general. No pretendía grandes cosas de su carrera, trabajaba mucho para lograr un buen puesto en la empresa donde trabajaba, se sentía capacitada para seguir creciendo y no se amedrentaba por el desafío.
A los 24 conoció, por medio de una amiga, a quien ella denominó el amor de su vida. La primera vez que se vieron ella tenía un vestido negro con calzas, unos zapatitos blancos y un bronche de flor rosado, algo de maquillaje, pero poco. Pensó que él jamás le iba a dar bola, incluso le dió un poco de miedo responderle cuando él le preguntó el nombre. Pero a los dos días recibió un ramo de flores y una tarjeta con una invitación a cenar. Siguieron cenando y yendo al cine algunos meses más, se presentaron a las familias respectivas, se mudaron juntos.
Hoy se cumplen tres años de ese día que se conocieron. Ella se compró un conjunto de lencería negro de encaje, quiso sorprenderlo. Él llegó de trabajar a las 8 de la noche con el ramo de rosas rojas acostumbrado, se bañó y la llevó a comer a un lugar por Palermo. Estan sentados en la mesa, con la luz de las velas. La cara de ella levemente maquillada, se ve bien con esa luz, él piensa en lo hermosa que es, en el deseo de que esa mujer sea la madre de sus hijos. Piensa que no podría soportar ver a ninguna otra todos los días, piensa en la calidez, en la sensación de hogar que le da. Ella piensa en lo afortunada que es de tenerlo, se pregunta cómo un hombre con tanta vida a cuestas se conforma por una mujer tan de su casa como ella, desea con todas sus fuerzas ser más y más mujer para él. Como si fuera posible. Entonces, creible pero inesperadamente lo escucha decir:
-Gorda. Casate conmigo.
(Epílogo: Y se casó de blanco en la Iglesia del Pilar, tuvieron un nene que se llamó Martín, una nena que se llamó Cecilia. Ella dejó de trabajar para ocuparse de los chicos, a él lo ascendieron a gerente. Se mudaron a una quinta en Pilar, ella usa Davidoff y él juega a al tennis los domingos. Pero trabaja mucho, por eso llega tan tarde a casa, por eso a veces directamente se queda a dormir en la oficina).
10 comentarios:
Excelente epílogo
Un poco burgués como para mi gusto, pero una linda historia al fin y al cabo.
Juaaaa! Muy bueno. Tengo que mandarle el link al personaje real detrás de esta narración. Confieso que yo también tengo miedo de compartir ese chato desenlace burgués con la protagonista de la historia.
Algunos comentarios:
- Vestido negro con calzas, zapatos blancos y broche rosa: Esa chica contaba con muy malas amistades, nadie que la aprecie la dejaría salir así sabiendo que le van a presentar a alguien esa noche!!!
- Marido que se queda a dormir en la oficina = Esposa cornuda. Obvio.
- Es difícil llevar una pareja/matrimonio adelante cuando ninguno de los dos tiene intereses comunes, además de los hijos y el mismo techo. Le pasó a mi prima hace poco.
Saludos!
Zaiden: No podía ser de otra manera....el que siembra vientos...
Diego: Es una historia de las que se cuentan, de las que (algunos) desean vivir. Un poco burguesa, un poco desapasionada, un poco conveniente...
En fin.
Tilinga: Creo que por el mero hecho de entender ese final como chato, estas bastante a salvo. Hay quienes creen que eso es la felicidad.
-Las amistades de la protagonista eran tan pacatas como ella, y no creo que supiera que esa noche lo iba a conocer...yo más bien creo que no tenía ropa que no fuera negra, blanca o rosa...
-Vos decis?? Naaaaa!!! Si ella es tan gauchita....jajaj.
-Adhiero, y eso sumado a que la vida de ella esta totalmente subsumida a la de él. Yo no podría.
Creo, en conclusión, que es una bunea historia, pero que necesita muchos toques de cumbia en el medio para empezar a poder ser tentadora....
Un beso!!
te recomiendo una delicia "un casamiento inolvidable" película italiana....maravillosa!
por tu historia, es lamentable y cercano.
El comentario borrado fue mio.
Estaba escribiendo una cosa que era un proyecto de algo para otro lugar y lo escribí acá. Tenía la ventanita abierta y me confundí.
Ahora estoy muy preocupado por mi salud mental. ¿Será grave? Espero que no.
Lo que iba a comentar acá ya no me lo acuerdo.
Estoy mal, muy mal.
Cuervo, jajaaj que mal que esta!!
si usa davidoff, no hay nada que criticarle :P
linda historia para una comedia romántica, pero no deja de ser eso, una simple, muy simple, comedia romántica.
Max: Yo no sé si comedia....o sea, la vería, lloraría como trastornada de pe a pa, pero al final...menos mensaje que el arroz con leche...no sé, no lo quiero para mi....
Beso
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