Por eso se siente ajena a mi relación especial y particular con Perro Max. Me mira con cara de loca, pero con cierta envidia cuando, paciente, oye que le explico por qué no puede subirse al sillón o cuando me escucha conversándole a cerca de tal o cual cosa. Si, ya sé. De verdad lo sé eh. No solo mi madre piensa q
Y es que a mi no me importa si él entiende o no. Para nada. Estoy segura que aunque no entiende una palabra, percibe que me dirijo a él y que lo hago parte de mi.
Es una presencia constante, armoniosa, relajada. Casi imperceptible. De noche de puro instinto duereme a los pies de mi cama, cuidándome. Y salta de contento con sus 50 kilos a cuestas cuando me ve llegar. No necesito correa para llevarlo conmigo, nunca me dejaría sola.
Sé que es un amor de los de verdad porque me sigue sorprendiendo todos los días, porque lo miro y lo acaricio y no puedo creer que esa bestia peluda me reconozca y no me lastime, porque cuando estoy con él soy un poco más feliz. No me interesa definir que tipo de amor siento, sé que él es para mi lo que ningun otro ser humano será jamas y yo para él algo similar.
Perro Max me da paz, seguridad, amor y fidelidad, pero sobre todo, es que me hace sentir única. No hay para él nadie en el mundo que pueda reemplazarme.
Y yo....yo soy amante. Y amo. Y soy fiel amando, tal vez como él. Y ser sola es duro y me pesa, pero con PM se hace llevadero. Tal vez hoy pueda decir que estoy a un perro labrador de ser del todo prescindible.

