Hoy en día, nos hemos transformado en consumidores exigentes. Ya no importa la calidad del producto, hasta perdió importancia el atractivo del packaging (antaño importantísimo). Ahora la clave es enfocar en comprender y manipular la percepción, para atribuirle al producto lo que el cliente desea consumir y cómo desea hacerlo.
(Does it ring a bell?)
sábado 31 de octubre de 2009
viernes 30 de octubre de 2009
Dedicados V
Acabo de llegar a casa. Un día largo, si. Un día más. O no, no un día más, un día menos. Solo pienso en dormir, en meterme debajo del acolchado y no volver a asomar al mundo en varias horas. Afuera truena, hace mucho calor. Hermoso calor. La primavera llegó, al fin. Las noches cálidas son, cada una de ellas, un recordatorio de mi tristeza. ¿Cómo voy a comer, si él no me mira? ¿Cómo voy a sonreir, si él no me ve?
Y la pregunta que recorre constantemente mi mente, ¿Por qué? ¿Por qué no puede ser?
No creo en las historias rosas de miradas cruzadas y sentimientos encontrados. Pero a mi me pasan cosas. Por dentro, en la panza. Cuando lo veo venir, sonrío sinceramente. Y tengo ganas de rozarlo, de mirarlo, de no dejar nunca de mirarlo.
Hoy volví a chocarme con la realidad. Si, otra vez. Porque no hice carne el NO todavía. No puede, no quise, no sé....Soy una estúpida.
Si alguien lo ve, llévenle mi mensaje. Cuéntenle que el show era show, una puesta en escena berreta, una actuación. Díganle que esta mujer de 24 años no cesaba de ahogar gritos desesperados cada minuto que despedía, perdido para siempre.
Y la pregunta que recorre constantemente mi mente, ¿Por qué? ¿Por qué no puede ser?
No creo en las historias rosas de miradas cruzadas y sentimientos encontrados. Pero a mi me pasan cosas. Por dentro, en la panza. Cuando lo veo venir, sonrío sinceramente. Y tengo ganas de rozarlo, de mirarlo, de no dejar nunca de mirarlo.
Hoy volví a chocarme con la realidad. Si, otra vez. Porque no hice carne el NO todavía. No puede, no quise, no sé....Soy una estúpida.
Si alguien lo ve, llévenle mi mensaje. Cuéntenle que el show era show, una puesta en escena berreta, una actuación. Díganle que esta mujer de 24 años no cesaba de ahogar gritos desesperados cada minuto que despedía, perdido para siempre.
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dedicado
sábado 24 de octubre de 2009
Oleme
Oleme. No tengas verguenza de acercarte y olerme. Pega tu nariz a mi cuello, a mi pecho y respirá hondo. Si, así. No, no me puse perfume. Quiero que mi propio olor entre sutil por tus fosas nasales, directo a la memoria. Sé que cuando llegue a destino, no vas a poder desterrarlo nunca. No vas a poder desterrarme nunca. Porque así son los olores. Innombrables, inexplicables. El lenguaje no alcanza para explicar un aroma. Y sabemos, todo lo que no tiene palabras, flota en el inconciente, pulsiona los deseos, manipula la voluntad. Podrías exorcisar mi imagen si quisieras, sería cuestión de contarle a alguien lo más detalladamente posible cómo me recordas. Podrías hablar de mi cuerpo, de mis ojos, de mis piernas. Tal vez fuera posible describir cómo se siente mi piel al tacto, mis labios entre los tuyos. Pero jamas vas a poder nombrar mi olor.
Oleme. Porque en ese aroma viajan las feromonas que necesito que recibas. Son ellas las que de un momento a otro van a activar tu lado salvaje, ese que me encuentra hembra. Ese que me ama. Ese que necesito para amarte.
Intercambiemos recuerdos, hormonas y sensaciones, porque cuando te acerques, yo también voy a respirar hondo. Y no solo eso.
Oleme. Porque en ese aroma viajan las feromonas que necesito que recibas. Son ellas las que de un momento a otro van a activar tu lado salvaje, ese que me encuentra hembra. Ese que me ama. Ese que necesito para amarte.
Intercambiemos recuerdos, hormonas y sensaciones, porque cuando te acerques, yo también voy a respirar hondo. Y no solo eso.
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narracion
M.B.
Para mi ir a trabajar está lleno de tentaciones....¿Y cómo no? Si me dedico es producir sonrisas.
Maximiliano Bagley.

Maximiliano Bagley.

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juego de palabras
viernes 23 de octubre de 2009
Mi baba tiene tres dedos (ninguno de frente)
Esta conversación NO es ficcional:
Baba (abuela): ¿Y, tenes algo en vista?
Tami: Este...no....(que mal día para hacer esta pregunta).
Baba: Claro, es que depende del ámbito en el que te muevas (refiriéndose claramente a que no le gusta ni un poco que me meta en arte).
Tami: Bueno, depende.....
Baba: Claro, depende del ámbito JUDIO en que te muevas.
Tami: (mutis)........(una vez repuesta del shock) Yo no me muevo por ámbitos judíos (¡¡¡¡chupate esta mandarina!!!)
Baba: (Mutis)......Bueno, se me hizo tarde.....me voy al Puma que esta aca sobre Aguirre a ver si consigo una chomba....
Tami: Bueno, dale, hablamos.
Baba: Chau mame.
Baba (abuela): ¿Y, tenes algo en vista?
Tami: Este...no....(que mal día para hacer esta pregunta).
Baba: Claro, es que depende del ámbito en el que te muevas (refiriéndose claramente a que no le gusta ni un poco que me meta en arte).
Tami: Bueno, depende.....
Baba: Claro, depende del ámbito JUDIO en que te muevas.
Tami: (mutis)........(una vez repuesta del shock) Yo no me muevo por ámbitos judíos (¡¡¡¡chupate esta mandarina!!!)
Baba: (Mutis)......Bueno, se me hizo tarde.....me voy al Puma que esta aca sobre Aguirre a ver si consigo una chomba....
Tami: Bueno, dale, hablamos.
Baba: Chau mame.
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en primera persona
jueves 22 de octubre de 2009
La hora
Esta es la hora en la que las parejas van al supermercado. Vestidos de sport, hablando de cosas de todos los días, pasean por las góndolas discutiendo el mejor menú. Ella opina que deberían tomar coca Light. Él se niega rotundamente.
Esta es la hora en la que los enamorados se recuerdan. Él se apura para llegar a su casa porque sabe que ahí está ella, esperándolo. Como siempre, como todas las noches. Y cuando faltan unas poquitas cuadras cree que puede oler su hogar en el aire, y agiliza el paso, ansioso por llegar.
Esta es la hora en la que los padres pasean a sus hijitos. Salen a dar la vuelta manzana con el cochecito, mientras comentan el día. Ella le recuerda la cena del viernes, él solo piensa en el tiempo que lleva sin hacerle el amor.
Esta es la hora en la que los matrimonios no discuten. La hora de la cena, de la conversación. Sentados en una mesa para seis, regalo de bodas, ella le cuenta que tiene un atraso. A él le brillan los ojos.
Esta es la hora en que los adolescentes vuelven a sus casas con el recuerdo fresco del primer amor. Todavía sienten el olor cargado de feromonas del otro, todavía temen recordar por dónde anduvo la traviesa mano. Y cuando entran a su casa, ya no les gritan a sus padres, se sientan a cenar sonrientes, no odian tanto al mundo.
Esta es la hora en que un novio enamorado le propone a su novia que sea su mujer. Con un gesto torpe, tartamudeando dubitativo, llega a la casa de ella con un ramo de rosas y un anillo. Y ella dice que si. A esta hora.
Esta es la hora en que una joven parejita sale de la facultad. Se toman el colectivo juntos hasta la casa de él, quedaron en cenar con la familia. Los dos piensan en lo agradable de tenerse, él la abraza contenedor mientras el colectivo se mueve, ella le da un beso casi rutinario.
Esta es la hora en que una mujer decide aceptar la invitación a cenar de su mejor amigo. Ex mejor amigo, después del beso irreprimible del día anterior. A penas acepta, sin darle trascendencia, piensa en qué color le gustaría a él, en qué zapatos le sientan mejor a ella.
Esta es la hora en que un hombre, finalmente, se da vuelta y ve algo que antes no vió. Empieza a tener curiosidad, anhela sacarle el secreto. La mira extrañado queriendo entender qué es lo raro en ella, que tiene hoy de diferente. Y sin darse cuenta, le acaricia la espalda, casi sin querer….y le devuelve firme la mirada cuando ella lo mira extrañada.
Esta es la hora en que por primera vez él no puede funcionar. Decidió no abrumarla con sus prácticas sexuales agresivas, a ella debía cuidarla, acariciarla, respetarla. No le echa la culpa por su imposibilidad, no puede. Se deja abrazar y mimar y de a poco olvida la vergüenza. Le cree cuando ella le dice que esta todo bien.
Esta es la hora en que ella abre la puerta del departamento y se encuentra con un cachorro de labrador correteando por su casa. Él le cuenta que fue a buscarlo hoy, que pensó que era una buena idea, que quería verla feliz a pesar de todo. Ella muere de amor y no sabe cómo explicarle cuánto lo ama.
Esta es la hora en que mis vecinas se encuentran. Conviven hace por lo menos dos años, pero todavía escucho cuando hacen el amor. En general me las cruzo en el ascensor y al día de hoy no puedo dejar de envidiarles el brillo en los ojitos cuando se encuentran después de todo el día.
Esta es la hora en que yo llego a mi casa. A mi casa sola. La casa sola. Yo sola. Olvido cenar porque no tengo hambre y decido hundir mi cara en una novela lo más boluda posible. Pienso en la gente con la cual me crucé, caminando a casa. Pienso que vale la pena escribir sobre ellos y trato de recordar que el amor que siento no es más que un truco de mi mente. Trato de no llorar tanto. Hasta que al fin me quedo dormida, un día más, sola.
Esta es la hora en la que los enamorados se recuerdan. Él se apura para llegar a su casa porque sabe que ahí está ella, esperándolo. Como siempre, como todas las noches. Y cuando faltan unas poquitas cuadras cree que puede oler su hogar en el aire, y agiliza el paso, ansioso por llegar.
Esta es la hora en la que los padres pasean a sus hijitos. Salen a dar la vuelta manzana con el cochecito, mientras comentan el día. Ella le recuerda la cena del viernes, él solo piensa en el tiempo que lleva sin hacerle el amor.
Esta es la hora en la que los matrimonios no discuten. La hora de la cena, de la conversación. Sentados en una mesa para seis, regalo de bodas, ella le cuenta que tiene un atraso. A él le brillan los ojos.
Esta es la hora en que los adolescentes vuelven a sus casas con el recuerdo fresco del primer amor. Todavía sienten el olor cargado de feromonas del otro, todavía temen recordar por dónde anduvo la traviesa mano. Y cuando entran a su casa, ya no les gritan a sus padres, se sientan a cenar sonrientes, no odian tanto al mundo.
Esta es la hora en que un novio enamorado le propone a su novia que sea su mujer. Con un gesto torpe, tartamudeando dubitativo, llega a la casa de ella con un ramo de rosas y un anillo. Y ella dice que si. A esta hora.
Esta es la hora en que una joven parejita sale de la facultad. Se toman el colectivo juntos hasta la casa de él, quedaron en cenar con la familia. Los dos piensan en lo agradable de tenerse, él la abraza contenedor mientras el colectivo se mueve, ella le da un beso casi rutinario.
Esta es la hora en que una mujer decide aceptar la invitación a cenar de su mejor amigo. Ex mejor amigo, después del beso irreprimible del día anterior. A penas acepta, sin darle trascendencia, piensa en qué color le gustaría a él, en qué zapatos le sientan mejor a ella.
Esta es la hora en que un hombre, finalmente, se da vuelta y ve algo que antes no vió. Empieza a tener curiosidad, anhela sacarle el secreto. La mira extrañado queriendo entender qué es lo raro en ella, que tiene hoy de diferente. Y sin darse cuenta, le acaricia la espalda, casi sin querer….y le devuelve firme la mirada cuando ella lo mira extrañada.
Esta es la hora en que por primera vez él no puede funcionar. Decidió no abrumarla con sus prácticas sexuales agresivas, a ella debía cuidarla, acariciarla, respetarla. No le echa la culpa por su imposibilidad, no puede. Se deja abrazar y mimar y de a poco olvida la vergüenza. Le cree cuando ella le dice que esta todo bien.
Esta es la hora en que ella abre la puerta del departamento y se encuentra con un cachorro de labrador correteando por su casa. Él le cuenta que fue a buscarlo hoy, que pensó que era una buena idea, que quería verla feliz a pesar de todo. Ella muere de amor y no sabe cómo explicarle cuánto lo ama.
Esta es la hora en que mis vecinas se encuentran. Conviven hace por lo menos dos años, pero todavía escucho cuando hacen el amor. En general me las cruzo en el ascensor y al día de hoy no puedo dejar de envidiarles el brillo en los ojitos cuando se encuentran después de todo el día.
Esta es la hora en que yo llego a mi casa. A mi casa sola. La casa sola. Yo sola. Olvido cenar porque no tengo hambre y decido hundir mi cara en una novela lo más boluda posible. Pienso en la gente con la cual me crucé, caminando a casa. Pienso que vale la pena escribir sobre ellos y trato de recordar que el amor que siento no es más que un truco de mi mente. Trato de no llorar tanto. Hasta que al fin me quedo dormida, un día más, sola.
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narracion
Idealismo
Si cultivar rosas en un balcón de dos por uno no es ser idealista.... entonces me perdieron.
Uno no conoce el olor a rosas hasta que no olió una no-transgénica....
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en primera persona
miércoles 21 de octubre de 2009
Sin "senos" no hay paraíso.

No sé cómo no me dí cuenta antes.....ahora sí. Ya entendí todo...¿Las siliconas cuentan? Si, ¿no?......
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Indignacion
La lógica de ellos.
Los hombres a menudo hacen la diferenciación entre minitas buena onda ("¿ella? ¡naaaa! es una narigona buena onda somos amigos hace mil, no le daría salvo que esté muuuy borracho y le pida que me tire la goma", diría uno) y minitas-camión (¡uhhh! ¡la mato, bolooo!). En fin, se entiende.
¿Que sucedería si la amiga buena onda se va a la china a recilcarse y vuelve encamionada (pero mantiene la buena onda característica) y la diosa se va de mambo con los choripanes y se le empiezan a notar los rollos por arriba del jean?
Claramente la minita que toda la vida fue deseada no sabe relacionarse de otra forma que no sea la de diosa (lease: histeriquear siempre, SIEMPRE, generar misterio al rededor de su vida, ser cortante, ignorar a todo ser que la desea, llevar el flirtreo a su terreno, ser ella el centro de disputa, etc etc etc) y la amiga recuperada no entiende cómo es posible no ser una persona simpática y comprensiva.
Siguiendo la lógica y el sentido común, una pensaria, viéndolo desde afuera, que al fin se hizo justicia y una de las dos es totalmente apetecible, es decir, bonita y simpática. Y que la otra, antaño atractiva, se va a quedar sola adulando su recientemente grasoso orto. ¡¡¡¡Pero no!!!!! Cualquier hombre sabe que esto no sucede, porque "es todo una cuestión de actitud". LA BUENA ONDA NO LE INTERESA A NA-DIE. A-NA-DIE. Si Pampita fuese simpática, abierta, comprensiva y buena onda estaría mal sola que Lilita. No importa cuántas toneladas de papas fritas te mandes, el tamaño de la nariz o cuantos granos, si en la secundaria fuiste La Diosa, podes dormirte en los laures. Ya aprendiste cómo relacionarte con los tipos, congratulations. Si siempre fuiste la mejor amiga, calzate el jean talle 24, ponete un push up, y no les hables, gruní. Ofendete. Ignoralos. Hablá de tus tetas todo el tiempo. Si te haces la nena inocente y casta, exagerá. Si te haces la putita, exagerá. Hablá de vos, ¿lo dije?.
Y no se les ocurra decir que hablo de prototipos, porque saben que tengo razón.
(Gracias Massi por hacerme de guia de turismo)
¿Que sucedería si la amiga buena onda se va a la china a recilcarse y vuelve encamionada (pero mantiene la buena onda característica) y la diosa se va de mambo con los choripanes y se le empiezan a notar los rollos por arriba del jean?
Claramente la minita que toda la vida fue deseada no sabe relacionarse de otra forma que no sea la de diosa (lease: histeriquear siempre, SIEMPRE, generar misterio al rededor de su vida, ser cortante, ignorar a todo ser que la desea, llevar el flirtreo a su terreno, ser ella el centro de disputa, etc etc etc) y la amiga recuperada no entiende cómo es posible no ser una persona simpática y comprensiva.
Siguiendo la lógica y el sentido común, una pensaria, viéndolo desde afuera, que al fin se hizo justicia y una de las dos es totalmente apetecible, es decir, bonita y simpática. Y que la otra, antaño atractiva, se va a quedar sola adulando su recientemente grasoso orto. ¡¡¡¡Pero no!!!!! Cualquier hombre sabe que esto no sucede, porque "es todo una cuestión de actitud". LA BUENA ONDA NO LE INTERESA A NA-DIE. A-NA-DIE. Si Pampita fuese simpática, abierta, comprensiva y buena onda estaría mal sola que Lilita. No importa cuántas toneladas de papas fritas te mandes, el tamaño de la nariz o cuantos granos, si en la secundaria fuiste La Diosa, podes dormirte en los laures. Ya aprendiste cómo relacionarte con los tipos, congratulations. Si siempre fuiste la mejor amiga, calzate el jean talle 24, ponete un push up, y no les hables, gruní. Ofendete. Ignoralos. Hablá de tus tetas todo el tiempo. Si te haces la nena inocente y casta, exagerá. Si te haces la putita, exagerá. Hablá de vos, ¿lo dije?.
Y no se les ocurra decir que hablo de prototipos, porque saben que tengo razón.
(Gracias Massi por hacerme de guia de turismo)
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Reflexion
martes 20 de octubre de 2009
Banco
Cada vez que voy a las oficinas del banco, cada vez, pienso en poner cara de inocente y preguntarle con voz de nena: "¿Voy a cobrar hoy?"
No me animo.
No me animo.
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juego de palabras
lunes 19 de octubre de 2009
Miedo
Tengo miedo de que hoy sea como todos los días. Me imaginé demasiado, dejé volar la fantasía. No voy a poder lidiar con la desilusión, te lo digo.
Porfa, dame una señal de que no esta todo en mi mente. Hoy. No me hagas soportar inmutable la tortura de tener que llamarte la atención, no puedo bajar la guardia cuando estas, porque es necesario que me demuestres que ya te tengo para hacerlo.
Me horroriza la idea de que algo que te aleje y estoy segura que lo que va a terminar por alejarte es (irónicamente)el circo que armo para que me prestes atención. ¡Pero no puedo, no puedo hacer otra cosa! Te prometo que es todo crema, la torta no se le parece. Tenes que hundir la cuchara para probar de lejos no te podes dar cuenta... ¿entendes? Y no puedo hacerte avioncito.
¡Hay por dios! ¡es un suplicio vivir así! Saber que cada minuto que pasa me acerco más a la desgracia de comprobar que yo tenía razón....a la desesperanza de saber que jamas vas a mirarme con esos ojos que adoro. Adoro dije, si. Lo sostengo.
Y de fondo una voz que me recuerda que el amor se siente, no se gana. Que me dice que no hay nada que yo pueda hacer o dejar de hacer para que te fijes en mí....Por eso tengo miedo.
Porfa, dame una señal de que no esta todo en mi mente. Hoy. No me hagas soportar inmutable la tortura de tener que llamarte la atención, no puedo bajar la guardia cuando estas, porque es necesario que me demuestres que ya te tengo para hacerlo.
Me horroriza la idea de que algo que te aleje y estoy segura que lo que va a terminar por alejarte es (irónicamente)el circo que armo para que me prestes atención. ¡Pero no puedo, no puedo hacer otra cosa! Te prometo que es todo crema, la torta no se le parece. Tenes que hundir la cuchara para probar de lejos no te podes dar cuenta... ¿entendes? Y no puedo hacerte avioncito.
¡Hay por dios! ¡es un suplicio vivir así! Saber que cada minuto que pasa me acerco más a la desgracia de comprobar que yo tenía razón....a la desesperanza de saber que jamas vas a mirarme con esos ojos que adoro. Adoro dije, si. Lo sostengo.
Y de fondo una voz que me recuerda que el amor se siente, no se gana. Que me dice que no hay nada que yo pueda hacer o dejar de hacer para que te fijes en mí....Por eso tengo miedo.
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Confesion
viernes 16 de octubre de 2009
La ex puta alegre
No había sido una santa, eso era cierto. Muchos hombres habían pasado por su cuerpo, para ser sincera, hacía dos o tres tipos que había dejado de contar. Y no es que fuera una ninfómana, era más bien una puta alegre. El sexo era la manifestación de su pasión, la cúspide del placer... ¿En aras de qué postergarlo, ignorarlo, apartarlo? La soledad era menos sola con uno, dos o tres chongos. O ella quería pensar eso.
Hasta que un día (así como sucede siempre en los relatos: un día) se le escaparon los ratones, chau, ya no más. No fue un hecho fortuito, alguien (él) les abrió la puerta. No más sexo, no más orgasmos. No más amantes, chongos, masturbaciones. El vibrador guardado en el cajón con las pilas sulfatadas.
¿Se imaginan lo extraña que se sentía esta mujer? Sin rumbo, sin objetivo.... llegaban las noches y no tenía nada que hacer, ningun programa....visitaba páginas porno, miraba videos en busca de su excitación, pero nada. Empezó a mirar cine arte, visitó a su abuela....los días se le hacían interminables sino.
Cuando se bañaba miraba a su viejo amigo el duchador con ojos nostálgicos, recordando aventuras. Se preguntaba contantemente qué le pasaba y no tenía respuesta. Pensó en llamar a Alessandra, en empezar terapia, tal vez la genecóloga pudiera explicarle algo.... ¿se le habían gastado los orgasmos? Con el paso de los días se sentía cada vez más desconocida. Nada más patético que una triste ex puta alegre....
Hasta que se cansó de esa pasividad, de la monotonía de la castidad. Él tenía la culpa. Atando cabos se dió cuenta de que el día que lo conoció, que le habló, que lo escuchó reirse, empezó su desgracia. Ningun otro hombre, ni personaje, ni fantasía la encendía. Y tampoco lograba pensar en él. No para eso. Claro que era precioso, un dios del olimpo, y sin embargo tenía bloqueada la posibilidad de fantasear con él. Un gualicho, eso. Eso me hizo, pensó. No, no puede ser...eso no puede ser, reflexionó después.
¿Y qué podía hacer? No sabía ni el nombre. Solo sabía que había algo, algo. Y que por ese algo, ella ya no era ella. Tan no-ella era, que entonces entendió, que era de él.
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narracion
miércoles 14 de octubre de 2009
Teoría del caos
¿Alguna vez se pusieron a pensar que en algún momento van a tomar una decisión, elegir un camino, optar por un rumbo que los va a llevar directamente a él/ella?
Es decir: si partimos de la premisas de que la mayoría de nosotros en algún momento de la vida nos enamoramos, de que muchos todavía estamos solos y de que el mundo es complejo y caótico, entonces pedemos concluír en que habrá algo, una acción (tal vez la primera y no la única) que determinará el encuentro con esa persona.
Es una manera extraña de pensar, lo sé. Tal vez la acción sea salir de tu casa un miércoles de febrero del 2012, como todos los días y sientas que no decidiste nada. Tal vez no. Pero ese día encontraste a Martín en el subte de camino al trabajo. Ese día. Y no otro. Y hoy, 14 de octubre de 2009, no podes saberlo. Hoy no está en tu poder apurar las cosas para conocer a Martín.
Otro tomará la decisión de empezar la dieta y se anotará en el Dieta Club del barrio. Y después de un par de reuniónes y 10 kilos menos entendierá que Agustina, la de los 5 kilos de más, es mucho más hermosa que todas las modelos de Playboy. Sucede que el dia de hoy, Mariano no tiene aún los 10 kilos de sobre peso.
Ni siquiera tiene que ser una acción física, Pablo puede darse cuenta un día, así porque sí, que se cansó de hacer el papel del chongo y que lo que realmente lo une a Cecilia no es el sexo. Puede entonces sincerarse consigo mismo y dejar de reprimir las ganas de invitarla a cenar un sábado a la noche. Y esperar que ella acepte, claro. Pero es probable que hoy la llame una vez por mes para revolcrse con ella en un telo y que si alguien le preguntara si no siente cosas por esa mujer, se le ríera a carcajadas sinceras.
Me quedé pensando.....las cosas suceden de ese modo, no hay otra. Es extraño pensarlo así, lo digo de vuelta. ¿Será hoy, mañana, pasado el día que des el primer paso para encontrarla/lo?
Es decir: si partimos de la premisas de que la mayoría de nosotros en algún momento de la vida nos enamoramos, de que muchos todavía estamos solos y de que el mundo es complejo y caótico, entonces pedemos concluír en que habrá algo, una acción (tal vez la primera y no la única) que determinará el encuentro con esa persona.
Es una manera extraña de pensar, lo sé. Tal vez la acción sea salir de tu casa un miércoles de febrero del 2012, como todos los días y sientas que no decidiste nada. Tal vez no. Pero ese día encontraste a Martín en el subte de camino al trabajo. Ese día. Y no otro. Y hoy, 14 de octubre de 2009, no podes saberlo. Hoy no está en tu poder apurar las cosas para conocer a Martín.
Otro tomará la decisión de empezar la dieta y se anotará en el Dieta Club del barrio. Y después de un par de reuniónes y 10 kilos menos entendierá que Agustina, la de los 5 kilos de más, es mucho más hermosa que todas las modelos de Playboy. Sucede que el dia de hoy, Mariano no tiene aún los 10 kilos de sobre peso.
Ni siquiera tiene que ser una acción física, Pablo puede darse cuenta un día, así porque sí, que se cansó de hacer el papel del chongo y que lo que realmente lo une a Cecilia no es el sexo. Puede entonces sincerarse consigo mismo y dejar de reprimir las ganas de invitarla a cenar un sábado a la noche. Y esperar que ella acepte, claro. Pero es probable que hoy la llame una vez por mes para revolcrse con ella en un telo y que si alguien le preguntara si no siente cosas por esa mujer, se le ríera a carcajadas sinceras.
Me quedé pensando.....las cosas suceden de ese modo, no hay otra. Es extraño pensarlo así, lo digo de vuelta. ¿Será hoy, mañana, pasado el día que des el primer paso para encontrarla/lo?
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Reflexion
sábado 10 de octubre de 2009
Imaginate
Imaginate por un segundo que las cosas son distintas. Imaginate que yo no soy tan idiota, que vos no sos tan cobarde.
Imaginate que ese último día de clase vos me decis que querías volver a verme. Y yo te digo que si.
Imaginate que caminamos 35 cuadras hasta mi casa, esa noche, y me besas en la puerta. Y a mi extrañamente, no se me ocurre invitarte a subir.
Imaginate que vos estas feliz simplemente por atreverte a besarme. Ni pensar en pedirme un café. Yo estoy tan maravillada con toda la situación que no puedo pensar.
Imaginate que unos días después arreglamos para encontrarnos. Te invito a cenar, preparo la única cosa que sé cocinar. Vos venis todo nervioso, me traes una yerbera rosa.
Imaginate que bajo a abrir con una musculosa de morley blanca, de esas chotas, de entrecasa. Vos estas hermoso, masculino. Olés a vos.
Imaginate que te das cuenta que no tengo nada abajo de la repera y que se me notan los pezones negros y endurecidos. Estamos en el ascensor y yo te doy la espalda, me miro al espejo y me peino, como si compartieramos una confianza que todavía no existe.
Imaginate que tengo puesto un short cortito, deliberadamente provocativo. Mi vestimenta de entre casa no tiene nada que ver con la que vos esperabas.
Imaginate que me agarras por la cintura y me das vuelta, y me besas como si no pudieras aguantar un segundo más. Llegamos a mi piso y ninguno hace el esfuerzo de abrir la puerta del ascensor.
Imaginate que no dominás la tentación de tocarme. Como no terminas de decidirte qué parte prefieris, agarras y estrujas violentamente un lado y otro, como queriendo acaparar todo al mismo tiempo. Yo te beso dulce, te acaricio la espalda tratando de hacerte entender que soy tuya, que no hace falta apurarse.
Imaginate que me alzas, y me besas mientras yo intento abrir la puerta del ascensor. Me llevas así los pocos pasos que nos separan de mi puerta. Me bajas y abro la puerta y entramos a casa.
Imaginate que mi casa huele a comida, y a la escencia de frutilla que se derrite en el hornito. Me decis únicamente que la comida va a tener que esperar y yo no discuto.
Imaginate que me desnudas con serenidad, besando cada centímetro de piel que descubris. Yo hago lo mismo, pero con menos paciencia. Me hierve la sangre.
Imaginate que me agarras la mano y me llevas hasta la cama. Me acostas tiernamente, incrédulo todavía de tenerme asi. Al principio pretendes ir despacio, calentarme de a poco, pero no aguanto y acelero. Yo acelero. No aguanto.
Imaginate que sobre la marcha cambias el plan. No soy la mujer que pensaste, no en ese plano por lo menos. Te pones a la altura de la circunstancias. No es tan largo como hubieras querido, pero una vez que me escuchas gemir a mi, te permitis relajarte y terminar.
Imaginate que te sorprendes queriendome abrazar después de estar conmigo. Te das cuenta que nunca te había pasado antes con otra mujer. A mi tampoco. Nos abrazamos un rato largo.
Imaginate que nos acostamos de costado, mirándonos, queriendo creer lo que nuestra mente nos dice que sucedió. "Sos hermosa" me decis. "Vos también", te digo.
Imaginate que te confieso que me muero de hambre, que nos reimos y sin vestirnos del todo vamos a la mesa a cenar.
Imaginate que mientras caliento la comida, fría por la demora, me abrazas de atras y me das un beso en la nuca y me decis "Te amo. Estoy perdiamente enamorado de vos desde el primer día que entraste a ese aula vestida como un papagayo ridículo. Nunca hasta hoy me imaginé que algo así podía pasarme a mí. Te deseo con todo mi cuerpo."
Imaginate que yo me doy vuelta, te agarro la cara con las manos, te miro y te respondo que yo te amo desde el día en que me senté al lado tuyo y respiré hondo y me llené de tu olor. Y te doy un beso. Y nos besamos.
Imaginate que cenamos. Nos reimos. Hacemos el amor de vuelta. Y dormimos cucharita.
Imaginate que ese domingo nos levantamos y empezamos el resto de nuestras vidas.
¿Te lo imaginaste? Si yo no te hubiera ignorado como dicen las leyes de flirtreo, si vos no hubieras estado tan encerrado en tu mundo de traje y corbata....
Imaginate que ese último día de clase vos me decis que querías volver a verme. Y yo te digo que si.
Imaginate que caminamos 35 cuadras hasta mi casa, esa noche, y me besas en la puerta. Y a mi extrañamente, no se me ocurre invitarte a subir.
Imaginate que vos estas feliz simplemente por atreverte a besarme. Ni pensar en pedirme un café. Yo estoy tan maravillada con toda la situación que no puedo pensar.
Imaginate que unos días después arreglamos para encontrarnos. Te invito a cenar, preparo la única cosa que sé cocinar. Vos venis todo nervioso, me traes una yerbera rosa.
Imaginate que bajo a abrir con una musculosa de morley blanca, de esas chotas, de entrecasa. Vos estas hermoso, masculino. Olés a vos.
Imaginate que te das cuenta que no tengo nada abajo de la repera y que se me notan los pezones negros y endurecidos. Estamos en el ascensor y yo te doy la espalda, me miro al espejo y me peino, como si compartieramos una confianza que todavía no existe.
Imaginate que tengo puesto un short cortito, deliberadamente provocativo. Mi vestimenta de entre casa no tiene nada que ver con la que vos esperabas.
Imaginate que me agarras por la cintura y me das vuelta, y me besas como si no pudieras aguantar un segundo más. Llegamos a mi piso y ninguno hace el esfuerzo de abrir la puerta del ascensor.
Imaginate que no dominás la tentación de tocarme. Como no terminas de decidirte qué parte prefieris, agarras y estrujas violentamente un lado y otro, como queriendo acaparar todo al mismo tiempo. Yo te beso dulce, te acaricio la espalda tratando de hacerte entender que soy tuya, que no hace falta apurarse.
Imaginate que me alzas, y me besas mientras yo intento abrir la puerta del ascensor. Me llevas así los pocos pasos que nos separan de mi puerta. Me bajas y abro la puerta y entramos a casa.
Imaginate que mi casa huele a comida, y a la escencia de frutilla que se derrite en el hornito. Me decis únicamente que la comida va a tener que esperar y yo no discuto.
Imaginate que me desnudas con serenidad, besando cada centímetro de piel que descubris. Yo hago lo mismo, pero con menos paciencia. Me hierve la sangre.
Imaginate que me agarras la mano y me llevas hasta la cama. Me acostas tiernamente, incrédulo todavía de tenerme asi. Al principio pretendes ir despacio, calentarme de a poco, pero no aguanto y acelero. Yo acelero. No aguanto.
Imaginate que sobre la marcha cambias el plan. No soy la mujer que pensaste, no en ese plano por lo menos. Te pones a la altura de la circunstancias. No es tan largo como hubieras querido, pero una vez que me escuchas gemir a mi, te permitis relajarte y terminar.
Imaginate que te sorprendes queriendome abrazar después de estar conmigo. Te das cuenta que nunca te había pasado antes con otra mujer. A mi tampoco. Nos abrazamos un rato largo.
Imaginate que nos acostamos de costado, mirándonos, queriendo creer lo que nuestra mente nos dice que sucedió. "Sos hermosa" me decis. "Vos también", te digo.
Imaginate que te confieso que me muero de hambre, que nos reimos y sin vestirnos del todo vamos a la mesa a cenar.
Imaginate que mientras caliento la comida, fría por la demora, me abrazas de atras y me das un beso en la nuca y me decis "Te amo. Estoy perdiamente enamorado de vos desde el primer día que entraste a ese aula vestida como un papagayo ridículo. Nunca hasta hoy me imaginé que algo así podía pasarme a mí. Te deseo con todo mi cuerpo."
Imaginate que yo me doy vuelta, te agarro la cara con las manos, te miro y te respondo que yo te amo desde el día en que me senté al lado tuyo y respiré hondo y me llené de tu olor. Y te doy un beso. Y nos besamos.
Imaginate que cenamos. Nos reimos. Hacemos el amor de vuelta. Y dormimos cucharita.
Imaginate que ese domingo nos levantamos y empezamos el resto de nuestras vidas.
¿Te lo imaginaste? Si yo no te hubiera ignorado como dicen las leyes de flirtreo, si vos no hubieras estado tan encerrado en tu mundo de traje y corbata....
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narracion
Sabado lluvioso
Los cielos grises, la lluvia....los días como el de hoy me melancolizan. Pero no, no es melancolía del pasado...de lo que tuve y perdí. No. Ni siquiera después de haber visto caminando por la calle a mi ex y su nueva novia.....lo único que se me viene a la mente pensando en él es una sensación espantosa de claustrofobia, depresión y ganas de vomitar.
No. Los días como hoy me ponen triste porque se me aparece una fantasía, la misma cada vez. Tal vez la única no sexual. En ella comparto mi cama con un hombre con el que me siento segura. Me hace mimitos, y cada tanto un chiste. Me besa y me mira, a mi y a mi cuerpo, no solo con pasión sexual, sino como si fuera la parte tangible de mí, lo material de la idea. Me respeta. Y yo no tengo que ser nada para él, para retenerlo. Ni simpática, ni divina, ni ingeniosa, ni más flaca, ni más bronceada. No tengo que hablar ni tengo que callarme. Puedo descansar, al fin. Y sentir como sus dedos acarician mi piel porque si, sin objetivo. Solo porque sabe que a mi me gusta, que yo lo estoy disfrutando. De repente estoy tan cansada de mover hilos, fichas, piernas....tan cansada. De repente me pregunto si voy a exorcisar esta fantasía alguna vez. De repente me pongo a pensar hace cuando que no comparto simplemente un beso.
Tal vez quiero que me amen. Y yo amar.
¿Porque un sábado de lluvia? No lo sé.
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en primera persona
viernes 9 de octubre de 2009
Pequeña catarsis personal
No sé quién recuerda su infancia como divertida. O como linda. O como feliz. Yo no. Pero no porque no lo haya sido (o justamente por eso) sino porque la borré de mi memoria, la encripté, la cifré...bla. Mi adolecencia la recuerdo de a pedazos. Todas mis memorias tienen que ver con mis amigas y con el sexo. La gran mayoría por lo menos.
Durante mis años de primaria y secundaria mi vida social era soportable cuando era nula. Como todas las madres la mía me obligaba a socializar, me martirizaba por mi rechazo a todo especimen que se acercara a mí. No entendía que los odiaba, los odiaba con el más profundo odio que un ser humano puede tener.
Mi familia estaba incerta en esas comunidades chicas donde todos se conocen con todos. Yo pasaba los fines de semana (desde los 6 hasta los 17) pudriéndome en esa cárcel. También los 6 años de secundaria. Nunca dejé de ser objeto de burlas y de humillación para mis "compañeritos". Y mis amorosos padres, ciegos, me mandaban a la boca del leon a pesar de mis súplicas. ¿Cómo iban a tener una hija inadaptada?. A los 10 años me mandaron a terapia porque hize un cuadro depresivo....pero esa es otra historia.
Me sucede ahora, de grande, siendo socialmente adaptada, rodeada de amigas y capaz de pasar por "persona normal" que llevo la contabilidad con nombre y apellido de todos y cada una de las lacras que hicieron de mi vida, un calvario. Pudiéndo haberme ignorado, tomaron partido activo en la historia de mi desgacia.
Mi hermano (el más popular y querido entre sus pares) y mi madre (obviamente) me juzgan de intolerante y de categórica. "Eran chicos, los chicos son así". Y yo al día de hoy juro que no estoy de acuerdo. Siempre se puede elegir, incluso siendo chicos. Yo jamás fui cruel. Mis amigas no lo fueron. Se puede ser diferente. Si tu hijo disfruta haciendo sufrir a otro chico, más que jóven, es un perverso. De la misma forma en que somos homosexuales, obsesivos, depresivos, histéricos, tímidos....empieza de chicos, se desarrolla de grandes. Y yo era insegura, antisociable y apartada. Y escritora. Escribía aún antes de saber el abecedario.
No sé, la verdad, si existe venganza posible. No sé si alguna vez será posible reencauzarlos y aleccionarlos. Pero yo llevo la contabilidad....y la vida da muuuchas vueltas.
Durante mis años de primaria y secundaria mi vida social era soportable cuando era nula. Como todas las madres la mía me obligaba a socializar, me martirizaba por mi rechazo a todo especimen que se acercara a mí. No entendía que los odiaba, los odiaba con el más profundo odio que un ser humano puede tener.
Mi familia estaba incerta en esas comunidades chicas donde todos se conocen con todos. Yo pasaba los fines de semana (desde los 6 hasta los 17) pudriéndome en esa cárcel. También los 6 años de secundaria. Nunca dejé de ser objeto de burlas y de humillación para mis "compañeritos". Y mis amorosos padres, ciegos, me mandaban a la boca del leon a pesar de mis súplicas. ¿Cómo iban a tener una hija inadaptada?. A los 10 años me mandaron a terapia porque hize un cuadro depresivo....pero esa es otra historia.
Me sucede ahora, de grande, siendo socialmente adaptada, rodeada de amigas y capaz de pasar por "persona normal" que llevo la contabilidad con nombre y apellido de todos y cada una de las lacras que hicieron de mi vida, un calvario. Pudiéndo haberme ignorado, tomaron partido activo en la historia de mi desgacia.
Mi hermano (el más popular y querido entre sus pares) y mi madre (obviamente) me juzgan de intolerante y de categórica. "Eran chicos, los chicos son así". Y yo al día de hoy juro que no estoy de acuerdo. Siempre se puede elegir, incluso siendo chicos. Yo jamás fui cruel. Mis amigas no lo fueron. Se puede ser diferente. Si tu hijo disfruta haciendo sufrir a otro chico, más que jóven, es un perverso. De la misma forma en que somos homosexuales, obsesivos, depresivos, histéricos, tímidos....empieza de chicos, se desarrolla de grandes. Y yo era insegura, antisociable y apartada. Y escritora. Escribía aún antes de saber el abecedario.
No sé, la verdad, si existe venganza posible. No sé si alguna vez será posible reencauzarlos y aleccionarlos. Pero yo llevo la contabilidad....y la vida da muuuchas vueltas.
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en primera persona
Tus ojos
No seré la primera en escribir a cerca de los ojos (ni en general, y seguramente tampoco de los tuyos en particular). A cerca de lo que tienen, lo que generan las miradas. No me gusta caer en lugares comunes, pero hoy no tengo alternativa. El recuerdo de tus ojos azul cielo me persigue, me encierra en él. Si, lo sé. Tal vez estoy magnificando algo simple, cotidiano...¿y por qué no pensar que es esa cotidianeidad la que me falta? La que extraño….Ciertamente no te encontré en una fiesta de casamiento o en un peregrinaje a Lujan, nos conocimos precisamente ejerciendo la rutina. Practicando el oficio de profesor, vos, de estudiante, yo. La cumbre de lo cotidiano. ¿Sería extraño sentir nostalgia, ahora, al final?
Los dos sabemos que fui tu mejor y más aplicada alumna. Ayer creí ver un dejo de orgullo en tus ojos. No lo hice para vos, para que veas lo inteligente que soy, no fue eso. Nunca quise posicionarme en ese lugar. Creo que fue por vos. Me motivaste, me diste ganas.¡Tantas ganas!
Las cosas no podían terminar de otra manera. Yo soy la regla, no la excepción. Vos y tus ojos instructivos vuelven a la cama matrimonial cada día (cada noche), y yo y mi líbido estudiantil nos quedamos solas pensando en tu mirada, en tus frases tímidas….¿Cuántos profesores terminan con sus alumnas? ¿Cuántos tipos como vos terminan con minas como yo? Las cosas no podían terminar de otra manera.
Sos una incógnita. Una variable a despejar. Hay un abismo entre nosotros.
No es el hecho de que seas casado lo que me frena. Es decir, no es la existencia de una esposa. No tendría problemas en efectuar el rol de amante si me lo pidieras. Pero no puedo dejar de pensar en que no sos un pendejo, un chico, un tilingo. Más bien un señor, un señor de su casa. ¿Tendrás hijos? No puedo imaginarte fuera del aula, sin las manos manchadas de tiza….Te respeto tanto que no puedo, incluso, fantasear con la noche en que me desnudes.
Pero a mi no me vas a engañar. No podes. Me miras, yo te ví mirarme.... Y cuando cruzamos la mirada, cuando nuestros ojos se encuentran, los dos corremos la cabeza. Avergonzados. ¿Te traiciona el inconciente, el deseo tal vez? Porque yo, lo hago de puro cobarde….¿Y a vos? ¿A vos qué te pasa? ¿Te gusto? ¿Te llamo la atención? O tal vez es solo una idea mía….es decir, tal vez miras a todas con la misma intensidad…..no lo sé.
¿Que pasa con nuestra historia ahora? ¿Nada? ¿No hay “nuestra historia”? Me debato entre tomar una postura imprudente y mandarte un mail y la sabia alternativa de la resignación. Y no es que le tenga miedo a la humillación….solo me pregunto si estamos predestinados a encontrarnos, ¿sabes? Porque si fuera así, debería esperar y dejar que el tiempo nos vuelva a juntar. No sé.
Son tus ojos. Tus ojos azul cielo, tu pelo negro salpicado de algunas canas blancas. Tus modos, tan despreocupados, tan masculinamente simples. Me enternece que no sepas el efecto que causas entre nosotras, que no tomes en cuenta el poder que tenés. Pero sobre todo, no me puedo olvidar de tu cara y tus ojos tímidos y de tu voz bajita, tratando de provocarme. Como si una lucha interna te obligara a decir algo de lo cual no estas seguro y de lo que no te queres hacer cargo, pero no podés evitar decir. Y me pones en jaque, porque no sé qué responder…trato de enfrentarte, de mostrarte mi entereza, pero me muero de vergüenza.
No quiero olvidarte, no quiero que seas un recuerdo.
Los dos sabemos que fui tu mejor y más aplicada alumna. Ayer creí ver un dejo de orgullo en tus ojos. No lo hice para vos, para que veas lo inteligente que soy, no fue eso. Nunca quise posicionarme en ese lugar. Creo que fue por vos. Me motivaste, me diste ganas.¡Tantas ganas!
Las cosas no podían terminar de otra manera. Yo soy la regla, no la excepción. Vos y tus ojos instructivos vuelven a la cama matrimonial cada día (cada noche), y yo y mi líbido estudiantil nos quedamos solas pensando en tu mirada, en tus frases tímidas….¿Cuántos profesores terminan con sus alumnas? ¿Cuántos tipos como vos terminan con minas como yo? Las cosas no podían terminar de otra manera.
Sos una incógnita. Una variable a despejar. Hay un abismo entre nosotros.
No es el hecho de que seas casado lo que me frena. Es decir, no es la existencia de una esposa. No tendría problemas en efectuar el rol de amante si me lo pidieras. Pero no puedo dejar de pensar en que no sos un pendejo, un chico, un tilingo. Más bien un señor, un señor de su casa. ¿Tendrás hijos? No puedo imaginarte fuera del aula, sin las manos manchadas de tiza….Te respeto tanto que no puedo, incluso, fantasear con la noche en que me desnudes.
Pero a mi no me vas a engañar. No podes. Me miras, yo te ví mirarme.... Y cuando cruzamos la mirada, cuando nuestros ojos se encuentran, los dos corremos la cabeza. Avergonzados. ¿Te traiciona el inconciente, el deseo tal vez? Porque yo, lo hago de puro cobarde….¿Y a vos? ¿A vos qué te pasa? ¿Te gusto? ¿Te llamo la atención? O tal vez es solo una idea mía….es decir, tal vez miras a todas con la misma intensidad…..no lo sé.
¿Que pasa con nuestra historia ahora? ¿Nada? ¿No hay “nuestra historia”? Me debato entre tomar una postura imprudente y mandarte un mail y la sabia alternativa de la resignación. Y no es que le tenga miedo a la humillación….solo me pregunto si estamos predestinados a encontrarnos, ¿sabes? Porque si fuera así, debería esperar y dejar que el tiempo nos vuelva a juntar. No sé.
Son tus ojos. Tus ojos azul cielo, tu pelo negro salpicado de algunas canas blancas. Tus modos, tan despreocupados, tan masculinamente simples. Me enternece que no sepas el efecto que causas entre nosotras, que no tomes en cuenta el poder que tenés. Pero sobre todo, no me puedo olvidar de tu cara y tus ojos tímidos y de tu voz bajita, tratando de provocarme. Como si una lucha interna te obligara a decir algo de lo cual no estas seguro y de lo que no te queres hacer cargo, pero no podés evitar decir. Y me pones en jaque, porque no sé qué responder…trato de enfrentarte, de mostrarte mi entereza, pero me muero de vergüenza.
No quiero olvidarte, no quiero que seas un recuerdo.
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narracion
jueves 8 de octubre de 2009
Muebles
A vos te deben gustar los muebles.....¿no?......¿Es por eso que estas hace dos horas mirandome la estanteria?
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juego de palabras
miércoles 7 de octubre de 2009
Canciones de 4.40
¡¡Exijo saber qué siginifica el "canciones de 4.40" que estoy cantando contantemente!!!
¿¿¿Qué estoy enviandooooo???
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Indignacion
Citá a Val
Dijo mi amiga y mussa: "Si te agarra escalofrío, ponete un escalobuzo".
Y yo adherí.
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juego de palabras
lunes 5 de octubre de 2009
Avanzaaa!!!
Algunas personas confunden un cajero automático con una Playstation.
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Indignacion
viernes 2 de octubre de 2009
Leé.
Entro al lugar vestida para la ocasión. Me pasé toda la tarde cambiándome de ropa. Maquillándome….peinándome. Creo que estoy linda, logré un buen resultado final.
Entro, entonces. Lo primero que hago, lógicamente, es buscarte con los ojos. No es muy grande el lugar asi que te veo en una esquina, hablando con dos hombres. Como quien no quiere la cosa, me acerco al grupo al que pertenezco y gesticulo de forma exagerada, ignorándote activamente. Cada tanto te miro de reojo, chequeando si me viste. En un momento te pierdo de vista, y un rato después te veo pasar muy cerca de mí. Estoy segura de que me viste. Pero nada, no te acercas, no me rozas el brazo, no me mandas un mensaje de texto, nada. Como si nunca nos hubiésemos encontrado. Pasa un rato. Fiesta, fiesta, todos se divierten. Yo hago que sonrío y bailo mientras relojeo dónde estas y qué haces. Hijo de puta no haces ni un esfuerzo para ignorarme, te sale natural.
Te veo bailar, reirte. Me exasperas. Cagada de furia, me voy a un rincón. Le pido al mozo que me consiga una hoja de papel y una birome, hay algo que necesito escribir.
Mientras me trae lo que le pedí, armo la estructura en mi cabeza, con el enojo que tengo no puedo entrar en detalles, más bien pienso algo simple, concreto.
Escribo. Tacho un par de palabras, escribo.
Releo una, dos, tres veces. Me conforma.
Me paro derecha, segura y te busco. No es difícil encontrarte, sos el maldito alma de la fiesta. Voy directo hasta vos.
-¿Podemos hablar?- te pregunto.
Me decís que si y nos vamos a un costado. Sin simular una sonrisa te doy la hoja escrita y te digo: leé. Me miras desconcertado.
-Dado que los escritores escribimos y los actores dicen lo que los escritores escribimos, te presto mis palabras, leé. Vos sos H, yo soy M. Lee también las didascalias, son importantes. Leemos:
“-¡Hola Tami¡ dice enfático y la mira de arriba abajo. Estas hermosa. ¿Cómo estuvo ayer? Perdón, no pude ir, la función terminó tardísimo.
-¡Hola¡ ¡Gracias! No sabía que ibas a estar hoy… Fue aburridísimo, no te perdiste nada. Solo por ser vos te perdono...Vos también estás divino.
-Bueno, gracias. ¿Cuándo nos vemos preciosa? Vestida así me matas. Y mientras dice esto le roza el brazo.
-Cuando vos quieras... si sabes que me tenes a tus pies. Llamame y arreglamos…
-Dale, esta semana que viene te llamo y paso por tu casa. ¿Vamos a bailar? Mis amigos van a sospechar sino…
-Bueno, vamos.”
Terminamos de leer y me mirás raro, incómodo.
-¿Entendiste? Te pregunto. Quedate con la hoja, te digo. Estudiate el diálogo. Evidentemente mucho más que eso no sabes hacer.
Y me voy haciendo ruido con los tacos, dejándote parado con la hoja en la mano, desconcertado.
Entro, entonces. Lo primero que hago, lógicamente, es buscarte con los ojos. No es muy grande el lugar asi que te veo en una esquina, hablando con dos hombres. Como quien no quiere la cosa, me acerco al grupo al que pertenezco y gesticulo de forma exagerada, ignorándote activamente. Cada tanto te miro de reojo, chequeando si me viste. En un momento te pierdo de vista, y un rato después te veo pasar muy cerca de mí. Estoy segura de que me viste. Pero nada, no te acercas, no me rozas el brazo, no me mandas un mensaje de texto, nada. Como si nunca nos hubiésemos encontrado. Pasa un rato. Fiesta, fiesta, todos se divierten. Yo hago que sonrío y bailo mientras relojeo dónde estas y qué haces. Hijo de puta no haces ni un esfuerzo para ignorarme, te sale natural.
Te veo bailar, reirte. Me exasperas. Cagada de furia, me voy a un rincón. Le pido al mozo que me consiga una hoja de papel y una birome, hay algo que necesito escribir.
Mientras me trae lo que le pedí, armo la estructura en mi cabeza, con el enojo que tengo no puedo entrar en detalles, más bien pienso algo simple, concreto.
Escribo. Tacho un par de palabras, escribo.
Releo una, dos, tres veces. Me conforma.
Me paro derecha, segura y te busco. No es difícil encontrarte, sos el maldito alma de la fiesta. Voy directo hasta vos.
-¿Podemos hablar?- te pregunto.
Me decís que si y nos vamos a un costado. Sin simular una sonrisa te doy la hoja escrita y te digo: leé. Me miras desconcertado.
-Dado que los escritores escribimos y los actores dicen lo que los escritores escribimos, te presto mis palabras, leé. Vos sos H, yo soy M. Lee también las didascalias, son importantes. Leemos:
“-¡Hola Tami¡ dice enfático y la mira de arriba abajo. Estas hermosa. ¿Cómo estuvo ayer? Perdón, no pude ir, la función terminó tardísimo.
-¡Hola¡ ¡Gracias! No sabía que ibas a estar hoy… Fue aburridísimo, no te perdiste nada. Solo por ser vos te perdono...Vos también estás divino.
-Bueno, gracias. ¿Cuándo nos vemos preciosa? Vestida así me matas. Y mientras dice esto le roza el brazo.
-Cuando vos quieras... si sabes que me tenes a tus pies. Llamame y arreglamos…
-Dale, esta semana que viene te llamo y paso por tu casa. ¿Vamos a bailar? Mis amigos van a sospechar sino…
-Bueno, vamos.”
Terminamos de leer y me mirás raro, incómodo.
-¿Entendiste? Te pregunto. Quedate con la hoja, te digo. Estudiate el diálogo. Evidentemente mucho más que eso no sabes hacer.
Y me voy haciendo ruido con los tacos, dejándote parado con la hoja en la mano, desconcertado.
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narracion
Blogger
Decir en ciencias económicas, que una es blogger, puede tener dos consecuencias:
1) Que te hablen como a un mono capuchino....(mirá parece un papagayo con la cantidad de colores que se puso; ¿qué hace aca?; ¡Hay es como Cumbio!; seguro que es hippy; debe escribir poesías cursis; ¡No debe laburar, sino no tendría tiempo!...)
2) Que a alguien lo encuentre divertido, entre a mirar, deje un comentario (y otro y otro), salgamos a tomar algo, nos enamoremos....
Lástima que ya me recibo y no voy a poder experimentar la segunda reacción.
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en primera persona
jueves 1 de octubre de 2009
Deberes extraños
"I’m the world’s most dangerous predator, every thing about me invites you in, my voice my face, even my smell, as if I would need any of that, like you could run out of me, like you could fight me off (...)"
Si, si, es parte de una película para adolecentes que mi analista me mando a ver por razones que no vienen al caso.....pero la frase, ¿no es espectacular?....
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citas
Quini-Ciel
A menudo me imagino a Dios (barba blanca y túnica celeste, obvio) sentado en una mesa de madera super atento y concentrado a un papel que tiene al lado. Una vez por hora, recibe un informe que le trae un colaborador (ángel lo llaman algunos, mulo otros) quien le comenta ciertas cifras que le son a Dios, de especial interés. Me lo imagino haciendo gestos acorde a lo que escucha....super involucrado y afectado.
A eso de las 10 de la noche cada día (menos los sábados porque en Shabat se descansa) Dios recibe en su mesa de madera a un invitado. Lo llama socio y mientras cenan comentan los chismeríos del día, se rien y a veces bailan lambada. El socio trae consigo un papelito similar al que atrae la atención constante del "barbas"....Se sientan uno al lado del otro y con una Bic (celeste, mas vale) en la mano, se disponen a arreglar cuentas. Me imagino algo similar a una lotería del más allá, un Quini-Ciel....por llamarlo así:
D: ¿No te dije ayer, 150.000 de Cancerrrrrr ? (y baila estilo Soy Dios-Soy Dios-Soy Dios....porque es Dios)
S: ¡Bueno, pero yo le pegué a los accidentes de tránsito!
D: ¡No! ¡Me estas cagando! ¿Qué más te aposté, a ver?
S: Dejame ver... ¿Índice de natalidad? Erraste mal....
D: ¡Uh! tenes razón....jajaja...que bestia....¿cuántos pibes dije que nacian? Pffff....
S: En la categoría sidosos perdimos los dos, asi que estamos igual....
D: Bueno, a ver...¿entonces?
S: (hace las cuentas) de los que lleguen mañana, el 60% te los quedas vos.
D: ¡¡Seeee!! (y se burla)....
S: No te soporto cuando te pones así.....tomá, llená el de mañana....¡Te apuesto el 50% del cargamento de mañana que mandamos un tsunami y finiquitan 5000 tipos!
D: Me parece un poco macabro "mandar" un trunami....o sea....no sería "correcto" que yo supiera que lo vas a mandar....¿me entendes? me caga a imagen.
S: Claro, claro...don´t worry my friend!...Es que no sé qué más apostarte....esto ya no tiene emoción.
D:.....mmm...¿Inanición? ¿Deshidratación? ¿Aborto? ¿Sobredosis?
S: Bueno, dale....aborto me gusta...¡Ya sé! ¡Apostemos de qué raza son las minitas que se mueren! (si, ¡asi de hijo de puta me lo imagino!)
D: ¡Uh! ¡Que buena idea! En realidad sería más interesante si sacamos a las negras....¿no? Por la cuestión obvia...
S: ¡Me gusta cómo pensas!....¡no espíes lo que escribo! ¡tramposo!
D: ¡Naaa! ¡Te estoy cargando!....bueno, andá. Tengo ganitas de portarme mal....voy a buscarme una diosa (cuack!)....
S: ¡Ajajajajaj! bueno, chau. Mañana a las 10.
Y ahí termina mi imaginación del tema....
A eso de las 10 de la noche cada día (menos los sábados porque en Shabat se descansa) Dios recibe en su mesa de madera a un invitado. Lo llama socio y mientras cenan comentan los chismeríos del día, se rien y a veces bailan lambada. El socio trae consigo un papelito similar al que atrae la atención constante del "barbas"....Se sientan uno al lado del otro y con una Bic (celeste, mas vale) en la mano, se disponen a arreglar cuentas. Me imagino algo similar a una lotería del más allá, un Quini-Ciel....por llamarlo así:
D: ¿No te dije ayer, 150.000 de Cancerrrrrr ? (y baila estilo Soy Dios-Soy Dios-Soy Dios....porque es Dios)
S: ¡Bueno, pero yo le pegué a los accidentes de tránsito!
D: ¡No! ¡Me estas cagando! ¿Qué más te aposté, a ver?
S: Dejame ver... ¿Índice de natalidad? Erraste mal....
D: ¡Uh! tenes razón....jajaja...que bestia....¿cuántos pibes dije que nacian? Pffff....
S: En la categoría sidosos perdimos los dos, asi que estamos igual....
D: Bueno, a ver...¿entonces?
S: (hace las cuentas) de los que lleguen mañana, el 60% te los quedas vos.
D: ¡¡Seeee!! (y se burla)....
S: No te soporto cuando te pones así.....tomá, llená el de mañana....¡Te apuesto el 50% del cargamento de mañana que mandamos un tsunami y finiquitan 5000 tipos!
D: Me parece un poco macabro "mandar" un trunami....o sea....no sería "correcto" que yo supiera que lo vas a mandar....¿me entendes? me caga a imagen.
S: Claro, claro...don´t worry my friend!...Es que no sé qué más apostarte....esto ya no tiene emoción.
D:.....mmm...¿Inanición? ¿Deshidratación? ¿Aborto? ¿Sobredosis?
S: Bueno, dale....aborto me gusta...¡Ya sé! ¡Apostemos de qué raza son las minitas que se mueren! (si, ¡asi de hijo de puta me lo imagino!)
D: ¡Uh! ¡Que buena idea! En realidad sería más interesante si sacamos a las negras....¿no? Por la cuestión obvia...
S: ¡Me gusta cómo pensas!....¡no espíes lo que escribo! ¡tramposo!
D: ¡Naaa! ¡Te estoy cargando!....bueno, andá. Tengo ganitas de portarme mal....voy a buscarme una diosa (cuack!)....
S: ¡Ajajajajaj! bueno, chau. Mañana a las 10.
Y ahí termina mi imaginación del tema....
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Dieta Club
En el Dieta Club me dijeron que para adelgazar tengo que hacer actividad física y tomar mucho líquido....
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