Eventualmente vas a empezar a extrañarme. Vas a pensar que el recuerdo de mi cuerpo en tu cama revivió el deseo. Vas a hablar de mí con tus amigos, tu memoria te va a hacer el viejo truco de la magnificación. Vas a pasar por nuestra calle y de repente te vas a preguntar qué pasó conmigo, por qué no volvimos a hablarnos, a vernos…
Eventualmente vas a empezar a imaginarme. Vas a fantasear con tocarme, con extasiarme…con tenerme. Mi olor te va a empezar a retornar, suave, sutil. Mi voz se te va a aparecer en sueños. Vas a caminar por la calle mirando la cara de las mujeres de mi altura.
Eventualmente vas a empezar a recordarme. Flashes de momentos apasionados se te van a imponer en el medio del día, salidos de la nada. Vas a empezar a repetir conceptos que yo te regalé. Te vas a sorprender excitándote con los recuerdos de nuestras tardes en mi casa.
Eventualmente vas a necesitarme. Vas a sentir la sensación de no poder pasar un minuto más sin saber cuántos lunares tengo exactamente. Te va a atacar la certeza de que no es mi cuerpo lo que te encendía, sino mi mente. Vas a acordarte partes de lo que te dije cuando nos despedimos y vas a desear ser capaz de ser el hombre que crees que espero.
Eventualmente vas a llamarme. Me vas a decir que necesitas verme, que mi recuerdo no te deja dormir, que sos miserable. Vas a esperar que te acepte de vuelta, que te diga que si. Que te baje a abrir con una sonrisa y el pelo mojado, como recordarás que solía hacer.
Eventualmente vas a tenerme. Te lo prometo, cuando me llames, yo te voy a decir que si. Pero solo voy a aceptarte como amante. Voy a usar cada movimiento que vos me enseñaste. Voy a revivir la pasión que cultivamos.
Pero cuando nos despidamos, eventualmente, te voy a hacer acordar: Mientras que los cuerpos se gastan, se afean, se ajan; las mentes crecen, se desarrollan, vuelan. Y vos nunca estuviste conmigo por mi belleza. Verás que ahora, mi cabeza ya esta muy lejos de la tuya.
Eventualmente vas a empezar a imaginarme. Vas a fantasear con tocarme, con extasiarme…con tenerme. Mi olor te va a empezar a retornar, suave, sutil. Mi voz se te va a aparecer en sueños. Vas a caminar por la calle mirando la cara de las mujeres de mi altura.
Eventualmente vas a empezar a recordarme. Flashes de momentos apasionados se te van a imponer en el medio del día, salidos de la nada. Vas a empezar a repetir conceptos que yo te regalé. Te vas a sorprender excitándote con los recuerdos de nuestras tardes en mi casa.
Eventualmente vas a necesitarme. Vas a sentir la sensación de no poder pasar un minuto más sin saber cuántos lunares tengo exactamente. Te va a atacar la certeza de que no es mi cuerpo lo que te encendía, sino mi mente. Vas a acordarte partes de lo que te dije cuando nos despedimos y vas a desear ser capaz de ser el hombre que crees que espero.
Eventualmente vas a llamarme. Me vas a decir que necesitas verme, que mi recuerdo no te deja dormir, que sos miserable. Vas a esperar que te acepte de vuelta, que te diga que si. Que te baje a abrir con una sonrisa y el pelo mojado, como recordarás que solía hacer.
Eventualmente vas a tenerme. Te lo prometo, cuando me llames, yo te voy a decir que si. Pero solo voy a aceptarte como amante. Voy a usar cada movimiento que vos me enseñaste. Voy a revivir la pasión que cultivamos.
Pero cuando nos despidamos, eventualmente, te voy a hacer acordar: Mientras que los cuerpos se gastan, se afean, se ajan; las mentes crecen, se desarrollan, vuelan. Y vos nunca estuviste conmigo por mi belleza. Verás que ahora, mi cabeza ya esta muy lejos de la tuya.

