...EL ROMANCE EN LA LENGUA...

¡Aviso!

Este blog contiene textos ficcionales. Todo parecido con la realidad NO es mera casualidad, es simplemente parecido.
Si usted se siente identificado con algun texto, váyase a cagar. Seguramente algo mal hizo para ser musa de la desquiciada mente de la autora.

Leé - El libro

lunes, 1 de febrero de 2010

Desde acá (re-publicado)

Estoy en un lugar paradisíaco. Nada lujoso. Esta pequeña ciudad esta construida en madera y piedra, respetando la topografía, la flora y la fauna que le son naturales. Las construcciones de dos o tres pisos estan rodeadas de bosques de pinos y eucaliptos, este último es la fuente del olor predominante.
Acabo de terminar de lavar los platos y subo despacio a nuestra habitación. Llueve y esta fresquito, en la costa siempre esta fresquito. Desde que llegamos, ayer al medio día, no salimos de nuestro departamento sino para comer algo de noche. Agotamos nuestras energías muy rápido. Nuestro deseo por el otro sigue estando, aunque de momento, en stand by. Te mandé a dormir cuando terminamos de comer, quiero mimarte y hacer que te sientas bien, en paz. Te admiro tanto por las cosas que pasaron que no sé qué hacer con la inseguridad de no ser, posiblemente, quién vos necesites. Abro la puerta del cuarto y te veo despatarrado, durmiendo plácido. Nuestra habitación es la más alta del complejo y esta construida, en todo su perímetro con ventanales que dejan ver la copa de los pinos que nos rodean. Pinos y eucaliptus. Árboles particulres, no precisamente verdes, ni frondozos, pero autóctonos. Se ven las ramas meciéndose por el viento tormentoso y de a ratos se ve algun pájaro guarecerse debajo de alguna mota de hojitas. Es perfecto. La luz entra a raudales y aunque vos podes dormir así, yo no. Asi que cierro las cortinas y automáicamente se oscurese la habitación. Me desnudo y me acuesto el lado tuyo.
Prendo un velador y te miro. Tengo las manos secas por el detergente y un libro en la mesa de luz, pero por primera vez en mi vida me interesa más mi historia que la de alguien más. Nuestra historia.
Nos quedan seis días. Seis. Seis días para el comienzo de nuetras vidas, de nuestras mañanas, de nuestras noches. Me siento feliz, pero feliz de verdad, feliz de plenitud. Sé sin resto de duda que te amo con un amor demente e imprejuzgable. Esto es todo. Y mientras miro tu perfil hermoso, hermoso aún más por ser el tuyo, me doy cuenta que no tengo que aguantarme más las ganas de besarte. Te beso despacio en los brazos, en el pecho, en la boca. No abris los ojos pero me abrazas y me devolves los besos. No tenemos apuro y tapados con las sábanas y el acolchado de nuestra habitación paradisíaca comprobamos, una vez más, que el otro existe y esta ahí para brindarse de lleno. No sé convivir con otro ser humano, pero por vos no me importa lo que no sé. Después de tanto, de todo, de nada y de todo otra vez, ya nada me importa demasiado. Vos sabes, me amas también, lo sé. Lo siento. Lo siento cuando me mirás así.
Tenuemente iluminados por el velador y la luz que se cuela por las cortinas, respirando la sal que el viento trae desde el mar, nos encontramos vos y yo compartiendo una misma cama, una misma siesta, sintiendo el calor conjunto que emanan nuestros cuerpos. Esos momentos duran muy poco en vivencia, pero toda la vida en recuerdo.
-¿No pensas responderme? Me dijiste entonces.

11 comentarios:

Diego dijo...

Sí, esos son definitivamente los momentos que duran toda la vida. Son los que le dan esa efímera eternidad al amor. Perfectos, asbolutamente perfectos.
Qué bueno que estés viviendo algo así :-)
¡Besos!

Penélope dijo...

Dieguito, esta vez, como muchas otras, se trata de ficción....pero linda historia, no?
un beso!

Diego dijo...

Ufa... me cagaste! Pense que era de adeveras!

Penélope dijo...

Otro Diego!! jaaja, es la idee, que sera verosimil....lamentablemente esta historia es producto de mi imaginación....por ahora...
un beso grande!

Emiliano dijo...

Yo tambien... Igual me desorientaron mucho las fotos con PM..!! jaja

Diego dijo...

La pucha, qué desperdicio de desnudez entonces...

PD: Ni los pinos ni los eucaliptos son autóctonos. Los primeros son del hemisferio norte, y los segundos son de Australia. Lo que pasa es que mis viejos son los dos ingenieros agrónomos, y al fin y al cabo algo del amor por lo verde me pasaron ;-)

Penélope dijo...

Emi: Vos porque tenes otra fuente!!! no vale asi, es trampa!! jaaj, ese es el verdadero amor de mi vida, PM. (Esta aca al lado mío durmiendo cansado de todo el día, un amor).

Diego: Si, yo también quisiera pensar eso....Buen aporte lo de los árboles....sucede que comon no sé lo que había antes, se me hacen autoctonizados....no sé.

Un beso a ambos!

Emiliano dijo...

Che, no se si es trampa... jaja pero igual me hice toda la pelicula y me di cuenta al otro dia que era un cuentito!! Igual muy bueno!!

Abrazo!

Ana dijo...

Me dio mucha paz tu historia.
Sentí como si estuviera en ese lugar paradisíaco en serio.

Mis historias también son ficticias por ahora. Y desearía con toda el alma que fueran verdad. Fantaseo mucho cuando se trata de amor. Cuando no se tiene, las fantasías fluyen como el agua ¿no?.

A mi también me encanta como escribis y la variedad de temas que hay en tus textos.

Un beso grande! :)
Gracias por la buena onda

Mel Blanc "El Tata" (y su amigo el señor Picho) dijo...

Debo admitir que me generaste envidia durante la mayor parte del texto, jaja. Buenísimo. Besos!

Penélope dijo...

Mel Blanc: Por que?? por el lugar???
Muchas gracias pro el piropo...un besp!