¿¿¿Che, loca no te cansas de llorar??? ¿¿¿No ves que no le das pena a nadie con tus lágrimas de cocodrilo amplificadas???? Y si fuera el caso, ¡¡¡nadie más que yo te escucha, el profesor de música de abajo se encarga de ensordecernos a todos!!!! Y te juro loca que a mi ya no me das pena. Uno de estos días te toco el timbre y te pego un bife. Vas a tener mis dedos marcados 15 días. El primer mes me preocupé. El segundo me empecé a acostumbrar. Después de un año y medio, loca de mierda tenes dos opciones: o te internas en un neuropsiquiátrico o dejás de autocompadecerte y haces algo por vos misma. O tirate por el balcón, no me podría importar menos. ¡¡¡¡PERO DEJÁ DE LLORAR!!!!! No hay nada que amerite las escenitas que armas del lado de ahí de la pared. ¿Sos torta? Bueeeno, viví con eso querida! Todos tenemos problemas, enterate y no por eso rompemos cosas contra la pared y gritamos como poseídas. Te odio loca, te aborresco. No me mandes más cartitas, nunca vamos a ser amigas mientras no pares de llorar.
¿ven por qué no lloro? ¿ven?
4 comentarios:
Problemas de vecindad?
Que se yo....no sabria como clasificarlos...esto parece un zoológico....
vecina de la loca de mierda? o simplemente similitudes?
No, Naza, no tengo el placer. Esta es UNA loca de mierda, no LA loca de mierda....
Un beso!
Publicar un comentario en la entrada