...EL ROMANCE EN LA LENGUA...

¡Aviso!

Este blog contiene textos ficcionales. Todo parecido con la realidad NO es mera casualidad, es simplemente parecido.
Si usted se siente identificado con algun texto, váyase a cagar. Seguramente algo mal hizo para ser musa de la desquiciada mente de la autora.

Leé - El libro

jueves, 23 de julio de 2009

Frio

Frío. Es todo lo que el mundo piensa hoy. Como evitarlo, como transitarlo, como utilizarlo...yo me levanté a la mañana con una idea dando vueltas:
Nosotros generamos calor, digamos que nuestro cuerpo tiene el termostato en 36 grados. Tanto la ropa de lana como las fibras sintéticas (cuanto más nylon mejor) hacen de termo de nuestro calorcito interno. Es cierto que también aislan el frío del ambiente, pero esa no es su principal finalidad. Quiero decir: No es peligroso el frío si resguardamos lo que sale de adentro. No digo que no sea necesaria la ayuda de ropa adecuada y de la calefacción, nos congelaríamos sino, pero basta sentir el calor que emana de abajo de alcolchado cuando uno se levanta a la mañana, para comprender el poder enérgico que tenemos. No se me ocurre un ejemplo mejor. ¿Y? Y entonces, yéndome a lo autoayuda, la única y más efectiva forma de "estar bien" es confiando y manteniendo lo de adentro, ¡no atacando lo de afuera!...tal vez solo mantieniendo prudencial distancia, para que no se cuele por los agujeritos. Claro, el frío es inatacable, obvio. Pero por alguna razón, a veces se nos olvida que el calor sale exclusivamente de nosotros, y que si no alcanza para mantener la temperatura confortable, habrá que ver qué anda mal en la máquina, no incendiar la casa del vecino....y sino, bueeeeno, hay otras soluciones también.