Soy tan pero tan idiota que como no encontré alcohol, y presa de la paranoia generalizada, me vaporicé con lo primero que encontré en el baño de mi vieja: un body splash de melón. De buena calidad. De esos que duran.
"Hay que lindo, me va a quedar olor rico", pensé los primeros 40 segundos. Después de dos horas con olor a químico de melón en las manos, con unas náuseas tremendas, no me queda más que recomendarles que se contagien de gripe a, pero no se desinfecten con un body splash.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada