...EL ROMANCE EN LA LENGUA...

¡Aviso!

Este blog contiene textos ficcionales. Todo parecido con la realidad NO es mera casualidad, es simplemente parecido.
Si usted se siente identificado con algun texto, váyase a cagar. Seguramente algo mal hizo para ser musa de la desquiciada mente de la autora.

Leé - El libro

viernes, 5 de junio de 2009

MiLimbo

Ocho menos diez, suena el despertador. Sin despertarme, lo apago. No sé si vuelvo a soñar porque no sé si lo estaba haciendo antes, no me acuerdo. Tampoco sé si me vuelvo a dormir profundo, pero tengo la seguridad de que agradezco poder apagarlo y seguir durmiendo.
Ocho y diez, se enciende la tele. La apago. Va, antes de apagarla, la programo para que vuelva a encenderse a las 8 y media. Claro, ya tuve que despertarme para tocar correctamente la botenera del control remoto, asi que aprecio aún más el ratito que me queda.
Ocho y media se enciende la tele nuevamente. Claro, yo la programé. Pero esta vez no me molesta, es más, a veces espero el sonido inimitable de mi televisión que se enciende en un estado de semi vigilia....Como es mi estilo, salto de la cama, vital, enérgica. Voy a la cocina y enciendo la pava mientras preparo las dos tostaditas que me harán las veces de desayuno. Preparo el mate (con yerba de limón hasta la mitad) y mientras hierve el agua (si, yo hiervo el agua y después le pongo agua fría) voy al baño a hacer pish. Casi exactamente cuando vuelvo a la cocina, se apaga la pava. Preparo el agua con la mezcla excata de agua fria y caliente, le agrego un chorro considerable de sucaril y en una bandeja divina, llevo todo a la cama.
Me meto de vuelta a dentro del acolchado, y mientras me cebo el primer mate, miro el noticiero de la mañana (Arriba Argentinos, por si alguien se lo preguntaba). Paz. Todo oscuro, calmo, callado. Quieto. Solo mi mate, Debora Perez Volpin que me habla, mi acolchado de plumas y el pelo desastrozo.....Me levanto casi una hora antes para, cada día, recuperar este espacio. Desde las ocho cuarenta, cuarenta y dos hasta las nueve y veinte, sigo en esta posición.
Continuo: una vez que terminé de comer mis tostaditas, es hora de agarrar el tejido. Si, yo AMO tejer a la mañana. Hace meses, MESES, que planifico tener todas las mañanas algo para tejer. Al menos un ovillo para hacer...
Creo que me atrevo a decir que esa hora diaria es la más auténtica, la más verdadera. Donde mi yo es en libertad. Me levanto una hora antes para disfrutarme. Todavía no empecé el día, permanezco en un limbo tamaranabel del cual me obligo a salir a las nueve y veinte. Al fin y al cabo, hay que trabajar.....mi limbo no sería tal si no fuera una hora robada al ajetreado día.
Una vez que salí de la cama no la extraño. No ansío volver. No la miro con melancolía. Sé que nos volveremos a encontrar al día siguiente y al otro y al otro. Sé que mi hora es una hora y no me pesa. Solo deseo que algún día el limbo tamaranabel se convierta en el limbo tamaranabel & cia...

2 comentarios:

Cuffy dijo...

Mucha envidia, la ultima vez que desayune fue en mis vacaciones, mes de enero para ser mas especifico.

Extraño las mañanas "al pedo"
ojala vuelvan.

Iru Nabel dijo...

es tristísimo que tu hora de disfrute sea mi hora de estudio... que ensima está empezando cada vez más temprano!!!!

tristísimo...