Me sorprende, al hacer un balance y detener la marcha, reconocerme en tu filosofía. "Yo tengo las cosas claras" (o algo así me dijiste) y a mi me sonó, como mínimo, extraño. ¿Claro? ¡Yo no tenía nada claro! ¡Si me enamoro así de fácil! (pensé). Lo único que tenía claro, era que después de 3años y medio de estar en pareja, lo que yo necesitaba era otra pareja....Visionaria, a pesar de todo, te invité a subir.
Y mi mente divagó durante un año. Las experiencias se fueron retroalimentando y ya no sé si soy otra persona por buscar nuevas experiencias o las experiencias me hicieron otra. Como sea, estoy segura que ahora soy más yo. Y en esta ensalada de cosas, me encuentro creyendo, increiblemente en tu filosofía. Yo también, ahora, tengo las cosas claras. Tan claras como me es posible, nunca, obviamente, a tu nivel. Te entendí, te entendí mucho. Hice carne las reglas del juego. Ahora me muevo con confianza, con holgura. En ese escozor incómodo de lo no compartido pero tolerado, oscuridades erotizantes por llamarlas de alguna forma. Hasta me encuentro, de a momentos, con el valor para salirme del molde....Y ¿sabes qué? ¡Es genial! Adictivo, pero genial.
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