En vez de tener una prima llamada Lupita, yo tengo una amiga que se llama Marina.
Resulta que ella no tiene un novio, pobre. El otro día, charlando, me dijo lo siguiente:
"¡Estoy harta de sus ofertas, de sus canciones, de sus piropos!. Yo no sé cómo piensan que va a suceder, cómo piensan que nos vamos a encontrar.... No entiendo, ¿no queda un solo hombre que necesite sentir en vez de desear?.....Malditos orgullosos hombres modernos “sensiblones y comprensivos”, nos condenan a la soledad.....".
Me pareció que valia la pena citar sus palabras, ¡se sienten como propias!. A demás, no sería la primera vez que recupero las palabras de mis amigas.
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