Uno creería que la estructura de una obra esta dada por el texto. Claro, basta con ver una obra bien hecha y luego leer el texto para darse cuenta que eso no es cierto en absoluto.
Las palabras son meras excusas para la acción. Nada más. Podrían incluso no estar, y la obra seguiría siendo la misma. Pero esto es en el teatro....¿que pasa en la vida?
Matizadamente, lo mismo. Veamos un ejemplo:
Que un tipo de por obvio que soy linda (y me lo haga saber) es algo que a mi no me ha sucedido más de dos veces en la vida. Debería ser, siguiendo el pensamiento lógico, una revelación apasionada (tímida, segura, sonrosada, titubeada). ¿Que pasa cuando el mensaje, es dicho en tono "hermano mayor" como si fuera mera información fáctica desprendida de valor sexual?
¿No me podría decir "che, vos, nena, traeme el plato" de la misma forma? Si, seguro que si.
Creo que con esto, adorados lectores, les estoy pidiendo que tomen conciencia de sus palabras y de la manera en que las dicen. No es lindo recibir un mensaje cifrado. Confunde y no logra, seguramnete, el objetivo del emisor. Es decir, no me siento más linda, ni me siento hermana menor....
4 comentarios:
Ja, muy bueno
Tamara estas re buena...
Bien directo y sin cifrados.
Javier
jaajajajaj!!! bueno, gracias....
Banco a Javier
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