...EL ROMANCE EN LA LENGUA...

¡Aviso!

Este blog contiene textos ficcionales. Todo parecido con la realidad NO es mera casualidad, es simplemente parecido.
Si usted se siente identificado con algun texto, váyase a cagar. Seguramente algo mal hizo para ser musa de la desquiciada mente de la autora.

Leé - El libro

viernes, 8 de mayo de 2009

Aguita...

Cuando no hay árboles de decisión pendientes, mi cabeza se escapa por rumbos desconocidos. Ese fue el caso hoy al medio día, mientras, muerta de hambre, caminaba hasta el negocio para comprarme algo de comer.
Las mujeres estamos ligadas al agua. Y no me refiero a la proporción de agua en nuestro cuerpo, bla bla. Las mujeres estamos estrecha y sexualmente atadas al concepto de humedad.
A qué voy:
Nuestro más claro indicio de femeneidad, lo que define nuestra madurez sexual, la menstruación. Obviamente después de casi 10 años, una olvida lo que se siente tenerla por primera vez, pero estoy segura que se siente húmedo. Mojado. Extraño. Agua colorada que nos viene a avisar que somos mujeres.
Una vez asumido el estado, de adolescentes, lloramos hasta deformarnos los ojos. Lloramos lágrimas de cocodrilo por vanalidades, de día y de noche. Caras aguadas de sufrimientos hormonales.
Y entonces, cuando alguno logra que dejemos de llorar, empezamos a sentir otro tipo de humedad. Una humedad bastante rara al principio, una que nos da verguenza confesar, pero necesaria y extremadamente placentera a la larga. Agua para el amor, para el sexo. Agua que convocaremos por el resto de la vida.
Entonces sigue la historia, y un día decidimos que queremos hacer un coctel de aguas, mezclar aguas con un hombre. Con un poco de suerte, estaremos modificando el rumbo de nuestra existencia. Es el agua, de vuelta quien nos avisa que llegó el momento. Se rompe la bolsa y ya no hay marcha atras. Cae un torrente de agua y nuestro bebe queda sin colchón. Es momento de parir. Agua que nos marca el fín y el comienzo.
Todo esto, pensé, mientras moría de hambre a las 15.30hs de un día viernes....tal vez tendrá que ver con que mis aguas esten revueltas.

5 comentarios:

lula dijo...

Hermoso Tami. Claro y potente. Transparente, como el agua
Será tiempo de fluir entonces...

Penelope dijo...

Gracias Lula...te sigo la corriente :)

Anónimo dijo...

Grasa...

Anónimo dijo...

Que pensas de la masturbacion?
Me gustaria que muestres en un post tu punto de vista respecto a esto.

Quizas tu claridad me muestre que yo estoy equivocada.

Mercedes de Lujan

lula dijo...

Cero grasa, anónimo boludo!
No entendiste nada de nada