Que los ojos claros me pueden, lo confiezo. Pero cuando el portador de esos ojos les imprime la intensidad de una mirada inolvidable, ahí pierdo la voluntad. Y no sé si se trata del tamaño, o de la profundidad....creo que es más la sensación de "interpelación" la que me descoloca. No podes tenerme sentadita en la primer fila y mirarme a los ojos de esa forma, no podes. Salvo que claro....¿no?
2 comentarios:
Mecalenté
Hay yo me puse tan nerviosa!!!
Cuando llegué a casa fué otro tema...
Publicar un comentario en la entrada