Como dramaturga, como escritora, la imaginación y la fantasía son indispensables. No es que me jacte de ser super creativa, simplemente ES. O SOY. Pero hoy descubrí que la imaginación, esa capacidad que tenemos los seres humanos, que crece cuando la dejamos fluír y la utilizamos (como quien escribe), es también la causante de muchísimos problemas. Imaginamos situaciones, personalidades, sensaciones que no siembre se condicen con la realidad. Y nos descepcionamos con el posterior dolor que eso causa. El sexo es todo imaginación y fantasía. Sería imposible pensarlo sin el componente érótico-pasional que aporta la mente de los afortunados "coitistas".
Hay veces que la imaginación hace más mal que bien. Yo hoy necesito apagar la imaginación. Ya no soporto las desilusiones, los desplantes y las consecuencias de una mente voladora. Que alguien apriete el botón.
3 comentarios:
Este comentario iría en otro lugar, pero no lo encuentro: Tamara se puede saber qué haces estudiando económicas con tanta capacidad y gusto por algo tan distinto?
O es como me pasó a mí, que me dí cuenta tarde?
JavierK
Primero gracias por el elogio. Es lindo saber que hay "publico para mi producto"(en terminos de nuestro mundo).Y con respecto a lo del estudio....cuando me dí cuenta ya me faltaban pocas materias....Este año me recibo y después veo.
Un beso y gracias por leerme!
La imaginación siempre es indispensable, abre puertas y ventanas que uno no sabe que tenía. En el campo de la fantasía es escencial, pero si no se sostiene con nada, nada la apuntala, la hace real y hasta la desafía a ser más frondoza, solo se convierte en desvario sin sentido. Por eso cuando se encuentra algo posible hay que aprovecharlo, eso nunca, nunca es inutil
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