...EL ROMANCE EN LA LENGUA...

¡Aviso!

Este blog contiene textos ficcionales. Todo parecido con la realidad NO es mera casualidad, es simplemente parecido.
Si usted se siente identificado con algun texto, váyase a cagar. Seguramente algo mal hizo para ser musa de la desquiciada mente de la autora.

Leé - El libro

sábado, 28 de febrero de 2009

Reflexiones

Hace unos cuantos días sufría el "Mal de Higo". Por suerte ahora el "random" del Windows Media me puso "sex bomb" y lo puedo cantar en voz alta sin sufrir un patatuz. Ya lo dije una vez: las hormonas femeninas no son algo para tomar en chiste. Por eso, ¡Salud!
De todas formas, tengo una reflección el día de hoy. ¿Es lo mismo comunicarse de una forma u otra? Es decir. Si te llamo y no me atendés, es lo mismo que me respondas con un mensaje de texto? Y si te mando un mensaje de texto, ¿es lo mismo que me respondas por msn? Yo creo que no...Escuchar la voz de alguien es una cosa, tener la intención de escribirle a alguien es otra cosa, y "ta hablo porque te veo conectada" es otra. SE RESPONDE DE LA MANERA EN QUE SE HIZO EL CONTACTO. ok?
Y jamas de los jamases se promete un llamado "en la semana" junto con un café disculposo y después no se cumple la promesa. Esas cosas, lastiman.

1 comentarios:

lula dijo...

Se requiere de una sensibilidad precisa y exquisita, sin dudas, para poder detectar el tono, la intención de un mensaje, el deseo detrás de una voz, una palabra tipeada al pasar, o un caracter perdido en la pantalla de un celular.
Se requiere de una necedad violenta para ignorar todo eso, para homologarlo hasta anularlo, porque lo que vale lo mismo, se sabe, no vale nada.