Mi teléfono se murió de tristeza, de aburrimiento....de pena. No es joda. Se dejó morir. Tal vez presentía que yo no lo quería mucho. Pero creo que la causa real, fue que se le oxidaron las esperanzas. Y se sabe, un teléfono sin esperanzas, es un teléfono terminado.
5 comentarios:
Me extraña tamara que a esta altura piense que las esperanzas solo se refugian en la campanilla de un teléfono.
Bienvenido a un nuevo lector.
En el post me refería a las esperanzas del aparato, que pobre, fue manufacturado en serie para ser de ALGUNA utilidad. No tuvo suerte. Con respecto a mis esperanzas, que le puedo decir, tienen más forma de fantasía onírica que de futuro compartido. Saludos y bienvenido nuevamente!
Penelope,
Creo que las esperanzas de la mayoría (y me incluye) son más oníricas que otra cosa. Para el que está en pareja y el que no.
Por mi parte en la redacción de Un Milka en mi noche han desabilitado los comentarios por cuestiones vaya a uno a saber, pero ya el equipo del canal Infinito está trabajando para determinar las causas y poner coto a la situación. Ja!
Hola Andi! entré a tu blog, leí bastante, pero cuando quise dejar mis saludos por escrito, chan! no había donde!!! Maldita Cumbio, debe haber agotado la memoria del servidor de blogger y ahora no hay espacio para el resto!
Saludossss!!!
Hola Andi! entré a tu blog, leí bastante, pero cuando quise dejar mis saludos por escrito, chan! no había donde!!! Maldita Cumbio, debe haber agotado la memoria del servidor de blogger y ahora no hay espacio para el resto!
Saludossss!!!
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